«Construir el hospital de Vigo así podría destruir 1.500 empleos; es lo que pasó en Inglaterra»

La Voz

AROUSA

Además de una peor calidad, menor eficiencia y mayor gasto, el sistema privatizado, advierte Francisco Reyes, también destruye empleo.

-Lo que pasó en Inglaterra es que por cada millón de libras invertido de esta forma se perdieron cinco puestos de trabajo. Lo que costaría construir y equipar el nuevo hospital de Vigo así podría destruir 1.500 empleos.

-¿Cómo es posible que, con esta experiencia sobre la mesa, se siga adelante?

-Bueno, hay un último argumento al que se agarran las administraciones. Vale, es más caro, no es eficiente y se pierden calidad y empleos, pero es lo que hay. O lo hacemos así o no tendremos hospital, porque Maastricht no nos deja endeudarnos. Pero esto es relativo, porque Italia tenía una deuda pública, antes del estallido de la crisis, del 110% de su PIB, Grecia del 100%, Bélgica el 92%, Alemania el 68% y Francia el 72%. La verdad, no recuerdo que se haya expulsado de la zona euro a ninguno de estos países. En realidad sí que existen alternativas. Suecia, por ejemplo, ha iniciado un proceso de reforma fiscal basado en la defensa del ecosistema. Holanda grava con un 68% las stock options , esos premios millonarios para directivos de grandes empresas. Extremadura tiene un impuesto sobre la banca. Galicia, por ejemplo, está a la cola de España en la dispensación de genéricos. Si cumpliésemos el plan de ahorro farmacéutico podríamos ahorrar entre 73 y 74 millones de euros. Si cobrásemos de forma eficaz todos los servicios que los hospitales dan a terceros, básicamente mutuas, estaríamos hablando de un retorno de 26 millones. El anterior gobierno implantó un sistema de compras integradas que consiguió ahorros anuales de 34 millones. Todo esto se traduciría en 400 camas más al año.

-Imagino que las consecuencias económicas de estas políticas serán graves.

-Terribles. La deuda pública sobre el PIB de Valencia, la primera comunidad que ha privatizado incluso el personal sanitario, duplica la de Galicia. Son datos del Banco de España del 2008. El último informe del Conseil de Contas advierte de que, de seguir este camino, en uno o dos años se hablará de bancarrota de la Generalitat valenciana. Madrid también está en graves dificultades.