El ladrillo no llegó al Monte Castrove

AROUSA

PSOE y BNG pusieron el grito en el cielo cuando se insinuó la urbanización de este espacio. La comunidad de montes insiste en que sigue trabajando en el proyecto

20 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando el Concello de Meis reformó el Plan Xeral de Ordeación Municipal, a mediados del año 2003, introdujo un cambio que afectaba al entorno del Monte Castrove. Los terrenos alrededor del campo de golf, que antes eran forestales, se convirtieron en urbanizables sin que, según denunció la oposición en aquel entonces, el documento final fuera expuesto al público antes de ser aprobado definitivamente. Esta modificación abría la puerta a la urbanización de un entorno emblemático en la localidad. Y en diciembre del año 2005 el alcalde, José Luis Pérez Estévez, se convertía en defensor de un proyecto que, aseguraba, partía de las comunidades de montes. Apostaba por expropiar el suelo comunal para construir una zona residencial y deportiva. La oposición puso entonces el grito en el cielo y se comprometió a luchar para acabar con esa obra. Pero cuatro años después de aquello, nada ha vuelto a saberse del proyecto. Pérez Estévez, aún así, asegura que todo sigue adelante y que se está trabajando en las tramitaciones. Versión que respalda la comunidad de montes de San Salvador.

Eran las comunidades de montes las que querían urbanizar el Monte Castrove. Pero el problema radicaba en que estas entidades no pueden vender el suelo, solo permutarlo. Como el proyecto gustaba al Concello, este se ofreció a respaldarlo y, para ello, expropiar el suelo comunal. La idea consistía en que, una vez que el municipio fuese titular de los terrenos, se convocase un concurso público para que las empresas presentasen diversos proyectos para construir una pequeña urbanización e infraestructuras deportivas en este entorno. Se apostaba, entonces, por ampliar el campo de golf a 18 hoyos, habilitar un nuevo campo de fútbol e incluso varias piscinas.

Solo una idea

Aunque el regidor aseguraba que lo único que había entonces «é unha idea», la oposición no lo vio nada claro. La portavoz del BNG, Mari Carmen Rodiño, se quejaba de que se había enterado de este proyecto tras preguntar al alcalde en un pleno. También de que, aunque el regidor insistía en que no había nada, «xa lle puxo prezo aos terreos nunha xuntanza coa comunidade de montes», aseguraba la nacionalista. Se preguntaba cómo era posible que el alcalde se hubiese reunido con los comuneros, les hubiera explicado lo de la expropiación «e poucos días despois, cando pedimos a documentación, nos responda que por agora no hai nada, que é só unha idea».

A mayores de las críticas por la forma en la que se habían hecho las cosas, los nacionalistas no estaban de acuerdo con el proyecto. Consideraban que sería un atentado contra «o que para nós é o pulmón do concello verde co que soñamos». A los pocos días, el PSOE se unía a las reivindicaciones del BNG. Ambas formaciones apostaban por defender el Monte Castrove y las comunidades de montes y, para ello, presentaron una serie de mociones al pleno. En ellas pedían la creación de un consejo municipal de comunidades de montes y un plan director para el emblemático espacio natural. Este documento sería el encargado de ordenar este espacio, «garantindo a pervivencia das condicións naturais do Castrove», explicaban entonces. La oposición de Meis alertaba sobre lo que consideraba una «privatización encuberta do monte, e todo iso co beneplácito e apoio do alcalde» y acusaba al PP de actuar contra los intereses de los vecinos. «Estamos ollando que cada vez os terreos comunais van desaparecendo para outros lle saquen beneficio», añadían.

Se acabó la polémica

Y en esto se quedó todo. Desde enero del 2006, cuando la oposición anunció esta campaña, nada ha vuelto a saberse del proyecto de la comunidad de montes. El alcalde explicó esta semana que la iniciativa sigue adelante y que los comuneros están muy interesados en la misma. Versión, de nuevo, respaldada por la presidenta de la comunidad de montes de San Salvador. Defiende el proyecto y asegura que, en todo este tiempo, han estado trabajando en el mismo, solicitando informes. La oposición, por su parte, está tranquila. La portavoz del BNG asegura que desde aquella nada ha vuelto a saberse de la iniciativa, pero no le extraña que no haya salido adelante, porque sostiene que presentaba «moitas partes escuras», concluye.