Los conductores de Sanxenxo no suelen ir embriagados al volante. Al parecer, los sistemas de prevención y sanción están funcionando, ya que de todos los conductores sometidos a pruebas de alcoholemia, poco más de 2% dio positivo.
Así lo reflejan los datos que maneja la Policía Local, estadísticas recogidas durante los meses de verano. De acuerdo con fuentes municipales, solo 41 de los 1.809 conductores que soplaron el alcoholímetro arrojaron cifras por encima de la tasa máxima permitida, es decir, más de 0,25. Aunque no se desglosaron los positivos detectados, la cantidad de personas al volante que conducían bajos los efectos del alcohol fue de 2,2%. «Estes datos reflicten que a maior presenza policial nas estradas menos infraccións que se cometen, feito que favorece que contemos con vías máis seguras», afirmó el concejal de Seguridad ciudadana, Salvador Durán. En total, se desplegaron en Sanxenxo 23 controles de alcoholemia.
En este sentido, el edil también achacó a las campañas de prevención los resultados obtenidos. «Os datos confirman que o traballo en prevención é a ferramenta máis eficaz coa que contamos en materia de reducción da siniestralidade», agregó.
Los agentes locales también vigilaron muy de cerca la velocidad a la que circularon los vehículos por las vías de competencia municipal. En julio y agosto, los policías controlaron un total de 61.528 vehículos, de los que la gran mayoría cumplía los distintos límites de velocidad establecidos. En total, se realizaron en el municipio 65 controles de velocidad, lo que equivale a prácticamente uno por día.
De acuerdo con datos facilitados por las autoridades locales, de los 61.528 conductores controlados con el radar, solo 333 excedían la velocidad máxima permitida. Estos datos equivalen a que solo un conductor de cada 200 que transitaron por la zona superó la velocidad permitida.