Unas catorce bodegas de Rías Baixas se dieron ayer cita en el Parador de Cambados para participar en la primera jornada sobre viticultura que organiza la Diputación de Pontevedra. La iniciativa tenía por objeto buscar las fórmulas que permitiesen acercar a los viticultores información en tiempo real sobre plagas y condiciones meteorológicas. Pero del debate surgieron muchas otras propuestas. Los presentes abogaron también por unificar criterios a la hora de aplicar tratamientos y por redefinir el papel de la estación enológica de Ribadumia.
La primera conclusión que extrajeron los participantes en la jornada, entre los que se encontraba el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, es que la viticultura es una ciencia mucho menos exacta que la viticultura. Además, mientras en el primero de estos campos se ha avanzado de forma considerable, los progresos en el segundo se han quedado más atrasados. «Podemos aportar un paso máis con medios que temos agora para lograr que esta información sobre plagas poida chegar aos viticultores en tempo e forma», aseguró Louzán. En este sentido, apostó por utilizar tecnologías como los SMS de los teléfonos móviles o Internet para que los agricultores puedan disponer de datos sobre plagas o sobre condiciones climatológicas. Esta información iría dirigida, principalmente, «ao 60% dos viticultores, que non están amparados por ningunha adega», añadió el presidente provincial.
Por otro lado, los presentes estuvieron también de acuerdo en unificar los criterios a la hora de aplicar tratamientos. «Hai que usar criterios técnicos, non indiscriminados», añadió. Para ello, la Diputación se comprometió a publicar, en un plazo de dos meses, una guía en la que se expliquen este tipo de cuestiones. El documento será remitido a todos los productores de albariño. Para terminar, los presentes también estuvieron de acuerdo en redefinir el papel de la estación enológica de Leiro para que presete mejor servicio.
