La instalación de las cámaras de videovigilancia en la casa de la cultura de Monte da Vila le costó al Concello de O Grove una denuncia ante la fiscalía de Cambados de la mano del Movemento polos Dereitos Civís.
Este colectivo mantiene que los dispositivos se colocaron sin contar con las preceptivas autorizaciones ya que, entonces, el Concello todavía no había aprobado la ordenanza que regula esta actividad; el MpDC solicitó además al fiscal que investigara si el concejal Fredi Bea había incurrido en un delito de prevaricación por este motivo.
Su batalla no se quedó ahí. La semana pasada volvía a la carga para solicitar a la Agencia de Protección de datos que sancionara al Concello por colocar primero las cámaras e iniciar, a posteriori, los trámites estipulados por la ley para su uso.
Además, denunció que el Concello de O Grove está haciendo caso omiso, desde hace ocho meses, a los requerimientos del Valedor do Pobo para que le facilite información respecto a la instalación de cámaras de vigilancia en la Festa do Marisco del 2007.