El proyecto de seguridad vial para Caleiro lleva más de un año paralizado

La Voz

AROUSA

En el año 2006, la Xunta anunció la inminente ejecución de un proyecto de mejora de la seguridad vial en la PO-549 -la carretera que une Vilagarcía con Cambados- a su paso por el Concello de Vilanova. La parroquia de Caleiro iba a ser la primera beneficiada por una actuación que, una vez rematada, proseguiría por San Miguel. Sin embargo, aquel proyecto de la Xunta cosechó el rechazo vecinal, primero. Cosechó después el rechazo de los grupos políticos de la corporación vilanovesa y acabó, finalmente, durmiendo el sueño de los justos en el fondo de algún cajón en San Caetano.

La delegada de Política Territorial en Pontevedra, Isabel Domínguez, reconocía a finales de la pasada semana que el proyecto «está un poco parado». Y no dudó en responsabilizar al Concello de esa situación. La consellería de Caride, dijo, ha realizado una fuerte apuesta por la seguridad vial. Pero para mejorar las condiciones de circulación de peatones y vehículos es necesario en el caso de Caleiro, dice, la construcción de cuatro rotondas que exigen realizar una serie de expropiaciones. «Eso genera el rechazo de los propietarios, y si desde el Concello se les da la razón, pues poco podemos avanzar», decía la delegada.

La oposición finalmente logró parar el proyecto de seguridad vial en Caleiro. Pero no se planteó ninguna solución para dar una salida a todos los que utilizan esa carretera, tanto a los peatones como a los conductores.