Andrés Cobos es un fenómeno que sigue al frente de la hamburguesería Bavaria, la más antigua de Vilagarcía, desde hace 27 años. Nació en Santiago, anduvo mundo, trabajó en Londres y, por fin, recaló en este entrañable local junto a su cuñado. Los dos cogieron un traspaso que nunca más perdieron de vista.
-¿Hasta cuándo?
-Mi cuñado se jubiló, pero yo pienso continuar mientras tenga salud. Me gusta mucho mi trabajo. Tanto, que ni siquiera tengo hecho el cálculo para la jubilación. Tengo un hijo, Carlos, al que también le gusta mucho esto, así que la continuidad está garantizada.
-¿Y el nombre de Bavaria?
-Lo tenía ya cuando nosotros lo cogimos, aunque sé que antes se llamaba Freiduría García.
-¿Está en crisis la hamburguesa?
-Hombre, la crisis la notamos, como todos. Pero la cosa aguanta y va funcionando. Vendemos entre 60 y 80 hamburguesas y bocadillos al día.
-A una clientela irreductible.
-Tengo una clientela de toda la vida. De verdad, ellos son los que llevan esto. Yo le llamo una clientela familiar.
-¿Qué tal la competencia?
-Sin problemas, enfrente hay otra hamburguesería y nos llevamos como si fuésemos de la familia.
-No me dirá que lo de McDonadl's no le ha hecho pupa...
-McDonald's nada, ese es otro estilo, las nuestras son hamburguesas para que coma un hombre. Tenemos una, la Bavaria, que hay que saltársela.