«Mi verdadero hobby es la música, lo del baloncesto ya es otra cosa»

AROUSA

Precursor del Básquet Base Club y de la coral del Liceo, este tenor de Sobradelo canta ahora en el coro de su parroquia y sigue al pie del cañón en Fontecarmoa

20 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Manolo Vázquez es de Sobradelo. De eso no hay duda. Allí nació y allí tiene su casa. La primera, porque la segunda desde hace un par de décadas es el pabellón de Fontecarmoa. Directivo del Básquet Base Club desde su fundación, ocho años presidente, llegó al baloncesto de la mano de sus hijos y en él se quedó cuando la vida alejó a sus vástagos del mundo de las canastas.

El baloncesto es una parte importante de su vida, pero su verdadera pasión, donde se le ilumina la cara cuando habla de ella, es la música. «Mi verdadero hobby es la música y como no sé tocar, lo que me queda es cantar, con mayor o menor acierto», afirma.

Manolo fue también precursor en la música. «Formé parte del grupo inicial de la coral del Liceo, ensayábamos en la Praza de la Pescadería, y permanecí en ella hasta el décimo aniversario. Estuvo un año más porque se le hizo la oferta al coro para participar por primera vez en una ópera y, hombre, era una oportunidad, una experiencia nueva, me apetecía participar, lo hice y allí se acabó mi contacto con el Liceo», recuerda.

Dejó el Liceo porque no podía dedicarle el tiempo necesario pero Sobradelo, de nuevo Sobradelo, reforzó su experiencia vital. «Cuatro o cinco años atrás se había fundado el coro de Sobradelo y don Daniel me pidió que formara parte de él. Me lo pidió don Daniel y a ver quién le dice que no a don Daniel. Es imposible decirle que no. Además se animó mi mujer, y sigo allíporque es una cosa mucho más llevadera, con muchas menos pretensiones, también con muchos menos medios, pero me sigue valiendo perfectamente para matar el gusanillo»

Y pasamos al baloncesto, «que no es mi hobby, ya es otra cosa», dice Manolo. Y recuerda sus andanzas de chaval. «Todo el deporte que hice fue pegarle cuatro patadas mal pegadas a una pelota con los cuatro niños que había y nada más». Lo que le contaban Guillermo Güimil y compañía hizo que se despertara la curiosidad también por el baloncesto. Y se dijo, «quiero que mis hijos participen de esto». Manolo y Alejandro, que así se llaman, estaban en el Clesa Vilagarcía cuando el club decidió prescindir de sus categorías interiores. Fue la génesis del BBC. «Había la necesidad de crear otro club para que los chavales pudieran seguir practicando deporte y los cuatro papás de aquel momento nos pusimos de acuerdo, bajo los auspicios de Juan Trigo y Renda que eran como siempre los que manejaban el cotarro», recuerda.

Juan Cambre fue el primer presidente. Y a los cuatro años le sucedió Manolo, que asumió la presidencia del club durante ocho años. Tiempo en el que el BBC creó su primer equipo sénior y se hizo un hueco en la historia del básquet gallego.