La grúa municipal de Vilagarcía funcionó año y medio sin haber superado la inspección de la ITV

AROUSA

30 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El desconcierto parece haberse instalado definitivamente en el seno de la Policía Local de Vilagarcía. Las multas impuestas por los auxiliares han sido recurridas por varios afectados. El hecho de que el radar cedido por la Dirección General de Tráfico haya sido conducido sistemáticamente por un funcionario de servicios ha sido cuestionado severamente tanto entre los propios agentes como desde la jefatura provincial. Por si este cúmulo de circunstancias no fuese suficiente como para generar toda una serie de dudas acerca del funcionamiento del cuerpo municipal, ahora se desvela que la grúa del Ayuntamiento ha operado durante un año y cinco meses sin contar con el preceptivo visto bueno de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

La situación es absolutamente paradójica, puesto que el instrumento que la Policía Local utiliza para retirar de la vía pública aquellos vehículos que incumplen la normativa y entorpecen el tráfico carece, él mismo, de la autorización oficial imprescindible para poder circular.

La grúa municipal fue matriculada el 6 de junio del 2005 en Pontevedra. Se trata de un vehículo de la marca Nissan de fabricación nacional, de acuerdo con su ficha de identificación. Este modelo, Cabstar, con capacidad para tres plazas y propulsión a gasoil, es el que los agentes de Vilagarcía utilizan para retirar aquellos automóviles que incumplen las normas sobre estacionamiento e interrumpen el normal tránsito del tráfico.

Solo hay un problema con respecto a su funcionamiento. De forma previa a su matriculación, la grúa tuvo que pasar una inspección inicial de la ITV, prueba que superó sin ningún inconveniente. Lo malo es que, de acuerdo con sus papeles, tendría que haberse sometido al siguiente examen en junio del 2007. Es decir, dos años después. Pero no lo hizo. Ni en junio del 2007 ni en junio de este mismo año. La grúa de Vilagarcía no se dirigió a las instalaciones de la Inspección Técnica de Vehículos del polígono de Trabanca-Badiña hasta esta misma semana. Un año y cinco meses después de la fecha en la que tendría que haberlo hecho.

La infracción es importante por dos razones. Primero, porque desde el punto de vista normativo la actuación de un vehículo oficial que no disponga de sus permisos en regla resulta, evidentemente, censurable. Segundo, porque esta circunstancia podría abrir una nueva vía de impugnación de las sanciones impuestas por incumplimientos de tráfico en los que haya intervenido la grúa municipal. Polémicas similares se han repetido en Vilagarcía a lo largo de los últimos meses. Sin ir más lejos, los auxiliares de policía han impuesto, a lo largo del primer semestre del año, 1.196 sanciones sin contar con la presunción de veracidad que sí asiste a los agentes titulares. Para colmo de males, su situación laboral ha sido decretada irregular.