Seis miembros del cuerpo municipal se dedican actualmente a este tipo de cometidos en la Casa do Concello
12 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La idea no es nueva. De hecho, los miembros del bipartito la plantearon al poco tiempo de tomar posesión, en verano del año pasado. Sin embargo, por razones que no han trascendido, nunca se llevó a cabo. Hasta ahora. El estudio sobre la plantilla municipal, que servirá de base para la confección de la nueva relación de puestos de trabajo, piedra de toque de la política laboral del Concello de Vilagarcía, está prácticamente ultimado. Y, entre otras cuestiones, el documento aborda fórmulas para optimizar los recursos humanos disponibles en la Policía Local, superando la situación de parsimonia de la que, en muchos aspectos, adolece el cuerpo hoy en día.
Al margen de otro tipo de decisiones en cuanto al volumen de la plantilla, la opción que maneja Ravella es la misma que los responsables municipales defendían al inicio del mandato: relevar a los agentes de las labores de oficina para que se centren en el trabajo de calle. Algo que se antoja especialmente recomendable en circunstancias como las actuales, con una ola de atropellos y accidentes sin precedentes en la capital arousana.
En lugar de que cierto número de policías dediquen su jornada laboral a la burocracia, el gobierno local plantea que tales funciones, siempre que no exijan una intervención policial directa, sean desempeñadas por quienes en realidad deben asumirlas, los técnicos administrativos. Así se hará posible que los agentes antes inmovilizados en el interior de la Casa do Concello se sumen a las patrullas que regulan el tráfico y vigilan y hacen cumplir las normas de seguridad vial en la ciudad.
El catálogo de la Policía Local, aprobado este mismo año, señala que en Vilagarcía operan 53 agentes municipales. Durante el turno de mañana, seis de ellos se dedican a tareas de oficina. Dos policías se encargan de los oficios y todo el papeleo relacionado con los juzgados. Otro asume la comunicación y la atención del teléfono. Un tercero atiende al público y un cuarto se hace cargo del negociado de sanciones (en ocasiones trabaja por la tarde). El sexto miembro es la jefa del cuerpo, que normalmente presta sus servicios en las dependencias municipales.
Teniendo en cuenta que las patrullas diarias se limitan a un máximo de siete u ocho agentes, el refuerzo procedente de las oficinas no sería desdeñable.