Pontevedra abre hueco en la horticultura ornamental

A. C.

AROUSA

Pontevedra se está abriendo hueco en la horticultura ornamental, un sector con amplias perspectivas de futuro y cuyo crecimiento supone ya el 0,12% del aumento anual de la producción final agraria. La camelia, con 2,5 millones de unidades producidas en Galicia cada año, pide paso en esta nueva etapa en la que el I + D jugará un papel fundamental en el futuro, según se puso ayer de manifiesto en el Primer Simposio de Horticultura Ornamental.

Atrás queda la era de los grandes cultivos de clavel de Chipiona y su expansión como una mancha de aceite por distintas comarcas españolas hasta el 2000. A partir del 2001, según datos facilitados en la reunión, problemas con el coste de la mano de obra llevaron a una reducción de la superficie dedicada a la flor cortada.

Entre 1990 y el 2005, la extensión se ha reducido al 54%, pasando de 2.036 a 1.094 hectáreas. Sin embargo, el rendimiento se ha multiplicado por 8 y el consumo interno ha hecho caer las exportaciones. La rosa supuso en el 2005 el 8% de la flor cortada y el clavel el 62%. Galicia, con un 6% y zonas reconocidas como Baixo Miño, es la tercera comunidad productora, tras Andalucía (84%) y Murcia (6%).

Ahora, la camelia pide paso. Según señaló el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, Galicia es ya una de las mayores productoras mundiales de camelia «cunha media de 2,5 millones de unidades de este ejemplar por año».