El hermanamiento oficial entre Vilagarcía y la ciudad de Granville ya está en marcha. En realidad, la confirmación de que el Ayuntamiento francés quería cerrar el acuerdo de forma institucional se produjo el sábado, cuando la embajada arousana todavía se hallaba en tierras de la Baja Normandía. Pero fue ayer, momento en el que varios miembros de la misión que representó a la capital arousana realizaron balance del viaje, cuando Ravella hizo público el anuncio.
El responsable municipal de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín, se mostró muy satisfecho de una iniciativa, dijo, «muy distinta de la que llevan a cabo otras instituciones, no desde luego como la que el PP hizo en el castillo de Soutomaior sin ningún resultado práctico».
El portavoz socialista cifró los objetivos de la misión en tres puntos: la promoción de Vilagarcía a todos los niveles en el Festival de Moluscos del primer puerto marisquero de Francia, que tuvo repercusión nacional a través de la televisión francesa, el logro de un intercambio permanente entre estudiantes de ambas localidades, y dar a los sectores empresariales y productivos de la capital arousana la oportunidad de abrir un nuevo mercado. La estrategia, concluyó Abuín, ha funcionado en todos los frentes.
El hermanamiento permitirá a Vilagarcía formar parte de una de las mayores redes de ciudades de toda Europa, un grupo compuesto por una veintena de municipios de otros tantos países que cada año reúnen sus grupos de trabajo.
En la sala estaban presentes la alcaldesa, Dolores García, las concejalas Rosa Abuín y Susana Camiño. Pero también varios de los empresarios que participaron en el viaje. Francisco Rodríguez, gerente de Mar de Carril, confirmó las expectativas de introducir sus productos en una cadena delicatesen, destacó la buena organización de la comitiva y agradeció «la acogida espectacular» de Granville. Domingo Garrido, director comercial de Valdumia, señaló la importancia de que el Concello ofrezca a las pequeñas empresas la posibilidad de hacer negocio en el exterior, «especialmente en estos momentos en los que el consumo tanto está bajando». «Lo necesitábamos -añadió- como el agua de beber». Por último, Joaquín Briones, de Divimar, confirmó el cierre de una operación comercial «brillante». «Me parece una estupidez lo que he leído en algunos recortes, porque hemos trabajado como burros, nadie se ha ido de excursión y ojalá se repita», añadió. La alcaldesa, Dolores García, anunció que las cuentas del viaje se harán públicas en cuanto la liquidación esté lista, y tanto Marcelino Abuín como Rosa Abuín recomendaron a Fole que repase la diferencia entre gasto e inversión.