Dos horas de debate dieron para mucho. El concejal del PP Julio Varela llegó a sugerir que los incendios del 2006, que arrasaron András y Tremoedo, están vinculados a este proyecto. «¿Por que nos queimaron o monte? Non houbo ningún medio oficial apagando o lume», señaló.
El alcalde, Gonzalo Durán, desveló -documento en mano- que Vivenda e Solo llegó a manejar hasta tres ubicaciones posibles entre Vilagarcía y Vilanova y que escogió la alternativa dos, la de Tremoedo, «a pesar de ser la que tiene más cerca las casas». Y dijo más: que se manejó una opción en el término municipal de Vilagarcía «por detrás de Lobeira, en la que no hay casas ni da al mar», y que se descartó.
Los tres grupos coinciden en que el proyecto de Tremoedo tiene excesos -sobre todo en lo tocante a sus dimensiones y cercanía a las viviendas y fincas- pero para la oposición todavía es posible corregirlo de forma «que sexa compatible co benestar das persoas», según indicó el socialista Rodrigo Santiago.
La captación del Umia
José Juan Durán esbozó otros problemas que presenta un proyecto que no dudó en calificar de «disparate»; duda el vicepresidente provincial de que el Umia tenga capacidad para abastecer a todas las industrias de un polígono de estas dimensiones, que vaya a haber tanta demanda de suelo industrial y alerta del tráfico pesado que generaría en la parroquia. A ello hay que sumar, apuntan desde el PP, los daños en traídas y pozos particulares y la tala de una importante masa forestal. «De un monte de 1,2 millones de metros van a pelar 900.000», indicó el regidor. En definitiva, la corporación considera que esta obra tiene un costo demasiado caro para Tremoedo, aunque el BNG apeló a que, «se pense máis alá» en alusión a la necesidad de crear suelo industrial y, con ello, riqueza.