La venta de inmuebles está prácticamente paralizada en todos los concellos de la comarca de O Salnés
06 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cuando la oferta supera a la demanda, quienes buscan compradores para sus productos hacen todo lo posible por hacerse visibles en el mercado. Quizás sea por esa razón que los carteles anunciando pisos en venta parecen haberse multiplicado en las ventanas de la comarca. Pero la economía no está para demasiadas alegrías, las ventas se han congelado y en las inmobiliairas empiezan a encender velas a san alquiler. Y es que, en esta época de crisis más o menos extendida, arrendar una vivienda se ha convertido en una opción muy recurrida. Tanto, que los precios se han disparado en todo O Salnés.
«Antes, cobrar 400 euros por un piso en alquiler en Vilagarcía era un montón. Ahora, no encuentras nada por menos de eso, y todos los pisos andan entre los 400 y los 500 euros», señalan en una inmobiliaria afincada en Vilagarcía. «Apartamentos de una sola habitación, que antes alquilábamos por 325 euros, ahora están en 360», comentan desde otra. «La gente pregunta por alquileres más baratos, pero no los hay, y se acaban quedando con lo que encuentran», explican.
Y las cifras de los alquileres seguirán subiendo porque la gente, tras tanta inseguridad respirada, no se atreve a lanzarse a la compra de viviendas. «Incluso la gente que aparentemente está en una buena situación prefiere pagar un alquiler de 500 euros a meterse en una hipoteca que les va a andar por los mil», cuentan desde otra oficina inmobiliaria.
Hay gente que podría pero no se arriesga, y hay gente que estaría dispuesta a empeñarse hasta las cejas para hacerse con una vivienda en propiedad «pero el banco no les da la hipoteca». En semejante coyuntura, el alquiler se ha convertido en la única alternativa para una importante bolsa de población.
A la espera
El alquiler no solo ha ganado atractivo para quienes buscan un piso en el que vivir, sino también para aquellas personas que tienen una vivienda en propiedad para la que no encuentran comprador. «Hay mucha gente que, si no está apurada, prefiere poner su piso en alquiler hasta que lleguen tiempos mejores», cuentan desde las inmobiliarias. Aún así, la demanda supera a la oferta.