Tres de las iniciativas invaden la cuenca del castigado río de O Con

La Voz

AROUSA

El paisaje y el patrimonio cultural que encierra el Xiabre se ven amenazados por los cinco proyectos de canteras. Pero, con ser importantes, existe todavía un tercer factor cuyos efectos económicos y sociales pueden ser catastróficos. Tres de las áreas sobre las que las empresas areneras quieren actuar invaden la cuenca del río de O Con. Se trata de más de una veintena de hectáreas situadas en la misma vertical del embalse de Castroagudín.

Transcurrido año y medio desde las inundaciones que asolaron el centro de la capital arousana en noviembre del 2006, la sensibilidad en Vilagarcía sigue siendo alta con respecto al riesgo de que se reproduzca una catástrofe de estas características. Cabe recordar la ingente cantidad de tierra, rocas y madera quemada que se precipitaron con las lluvias sobre el pantano de Castroagudín, contribuyendo de forma decisiva a que las aguas desbordasen su muro de contención y, en último término, a que O Con corriese libremente por el centro de la ciudad. La creación de una explotación de estas características en el curso más elevado de la corriente que alimenta el embalse, con todo lo que traerá consigo de movimiento de tierras y modificación del lecho del río, abre, en este sentido, perspectivas dramáticas.

La última palabra sobre la polémica corresponde a la Consellería de Innovación e Industria, que trabaja desde hace meses en colaboración con la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural para conciliar los intereses en juego y evitar perjuicios patrimoniales y ambientales. La delegada provincial del departamento autonómico, Montserrat Prado, anunció en su día que ninguna concesión pondrá en peligro estos dos ámbitos.