Las empresas tendrán que eliminar de sus expedientes las áreas en las que se ubican los diferentes yacimientos
Cualquier concesión tendrá que ser autorizada expresamente por Patrimonio
La cumbre del Xiabre, a caballo de Vilagarcía y Caldas, es un lugar intensamente apetecido por las empresas del sector arenero. En estos momentos, hasta cinco proyectos de canteras en distintos grados de tramitación amenazan con modificar radicalmente la fisonomía del macizo que domina las comarcas de O Salnés y Ulla-Umia. La intervención de la Consellería de Cultura, sin embargo, acaba de frenar cuatro de estas iniciativas, al menos hasta que las compañías que las promueven no eliminen de sus solicitudes las áreas en las que encuentran abundantes e importantes yacimientos arqueológicos. Constituidos básicamente por mámoas, petroglifos y un castro, los restos conocidos y catalogados convierten al Xiabre en un enclave de primer orden por lo que respecta al patrimonio lítico de Galicia.
La primera liebre sobre lo que se cernía sobre la emblemática cumbre saltó el año pasado, cuando se hizo público el descubrimiento realizado por el Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe de la Universidade de Santiago: un campo de petroglifos que, compuesto por 27 piezas y distribuido en doce yacimientos, rodea la cima del monte. En él predominan los motivos geométricos, como círculos concéntricos, cruces y laberintos. Pero se dan también inscripciones figurativas e incluso formas de cérvidos, las más genuinas del arte rupestre galaico. Su relevancia es, pues evidente. Rápidamente, la asociación cultural Barosa, de Caldas de Reis, cursó una denuncia a la Dirección Xeral de Patrimonio tras conocer que su emplazamiento coincidía con las áreas de prospección de distintas empresas del ramo.
El resultado de los movimientos de Barosa es un informe revelador, en el que Cultura pone coto a las intenciones de las compañías promotoras. Granitos Fernández S. L. y Triturados do Saiar S. L. disponen de una concesión de explotación minera que afecta a los términos municipales de Vilagarcía y Caldas. Según la consellería, debe renunciar a su cuadrícula noroeste, pues en ella se ubica el campo de petroglifos mencionado, en el alto de Sobreiras. Lo mismo sucede con un permiso de investigación ya concedido a Hormigones Val Miñor, que afecta al mismo yacimiento.
Por último, existen dos solicitudes más de investigación que también tendrán que reducir su ámbito de actuación. Se trata de una iniciativa de la Sociedade de Canteiros do Porriño Reunidos, en cuya superficie se localizan cinco mámoas, el conjunto de Pedras Roibas y el área de protección del castro de A Xaiba; y de otro proyecto abanderado por Triturados do Saiar. En este caso, la pieza en peligro es nada menos que la Laxe dos Bolos, en Saiar, una de las inscripciones más espectaculares del arte lítico gallego. Con unas dimensiones de 36 por 24 metros, sus figuras fueron descritas a comienzos de los 80 por Antonio de la Peña, el arquitecto del Museo de Pontevedra, aunque en buena medida sigue siendo desconocida para el gran público.
Al margen de esta serie de prescripciones, la consellería advierte que cualquier concesión de explotación debe ser expresamente autorizada por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural. No obstante, Xesús Rodríguez, miembro de Barosa, entiende que es necesario avanzar un paso más: «A zona excluida por Cultura só ten en conta o patrimonio inventariado dende hai anos e o resultado de recentes prospeccións, pero sería inxustificable que se fixesen sondeos sen completar a busca de posibles xacementos».
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios