La Xunta da luz verde a la zona deportiva de Monte da Vila e inicia la redacción del proyecto

R.E.

AROUSA

Ayer se cumplió un mes de la rueda de prensa en la que el cuatripartito de O Grove daba a conocer uno de sus grandes proyectos: la zona deportiva de Monte da Vila. El alcalde, flanqueado por sus socios de gobierno, presentaba entonces un esbozo del futuro que habían diseñado para una parcela de 4.500 metros situada en el corazón del casco urbano, junto al campo de fútbol: ese era el lugar elegido para construir una piscina y un pabellón dotado con dos pistas deportivas. Entonces, el 29 de febrero, esas infraestructuras eran solo una idea. Ayer se convirtieron en algo más: empezaron a coger cuerpo con una llamada que la jefa de servicio de contrataciones de la Dirección Xeral para o Deporte realizó al concejal Alfredo Bea.

«Los arquitectos de la Dirección Xeral para o Deporte se van a poner de inmediato a hacer el proyecto para las ambiciosas instalaciones que teníamos en mente», decía ayer el titular de Deportes en la corporación grovense. Según los cálculos de la Xunta, el proyecto debería estar finalizado antes de final de año.

Si los planos se acaban dentro de los plazos previstos, este mismo año podría aclararse también la financiación de las obras. «Esa es una cuestión que habrá que hablar, aclarando qué partidas habilita la consellería y en qué anualidades», explicaba ayer Alfredo Bea.

Visiblemente satisfecho por la rapidez con la que el proyecto ha saltado del terreno de las ideas al del papel, el concejal de Deportes confía en que los trámites se sigan cubriendo velozmente. Y es que tanto la piscina como el pabellón de deportes son dos instalaciones demandadas con gran insistencia por los grovenses.