La incertidumbre sobre el certamen de tiro hace crecer la tensión en O Grove

R. E.

PONTEVEDRA CIUDAD

El reloj sigue corriendo en contra del certamen de tiro al pichón de O Grove. En A Toxa siguen sin recibir noticias de la Subdelegación del Gobierno, entidad que debe autorizar o no el evento. Y, lo que es peor, en Pontevedra no tienen aún noticias de la Consellería de Medio Ambiente, administración que debe emitir un informe sobre si el certamen puede o no tener lugar en el mes de julio. El retraso que acumulan todos estos trámites ha hecho que la preocupación por la continuidad de las tiradas haya crecido enteros en la península meca. Ramón Braña, representante del club de tiro que organiza este certamen, se mostraba ayer por la mañana «muy pesimista». «Aunque pueda parecerlo, la situación no es igual a la del año pasado. Entonces se veían movimientos, llamadas, negociación... Y este año no hubo nada de eso», sentenciaba Braña.

Sin la autorización en la mano, los responsables de A Toxa no pueden partir hacia Madrid, donde deberán batirse el cobre para conseguir que la Federación Nacional de Tiro incluya el certamen de A Toxa en su calendario. Una idea que no parece entusiasmar a los directivos de esa entidad. Para conseguir ganar apoyos para su causa, la embajada de A Toxa debería haber partido ayer hacia la capital de España -allí se reunirá la próxima semana una gran cantidad de tiradores-, pero al no tener aún los permisos -ni previsión de que lleguen-, deben mantenerse a la espera. «Si el lunes no está aquí la autorización se acabó. El martes seremos nosotros mismos los que digamos que el certamen no se celebra porque no lo podemos organizar», señala Braña.

El implacable paso del tiempo también está llenando de inquietud a los colectivos sociales y económicos de O Grove que, desde principios de semana, han iniciado una campaña de movilizaciones. Además de continuar con su recogida de firmas -ya obra en su poder más de un millar de rúbricas- estas organizaciones han convocado para el próximo lunes, a las ocho y media de la tarde, una concentración a las puertas del Concello. La protesta se suspenderá en el mismo momento en el que llegue a manos de la organización el permiso de la Subdelegación del Gobierno. ¿Y si no llega? «Pues ellos seguirán con su teima de no pronunciarse, y nosotros con la nuestra de defender el certamen», sentenciaba ayer Jose Benavides, portavoz del Centro de Iniciativas Turísticas.

Entre tanto, la cuenta atrás sigue adelante.