Dos días después del acuerdo alcanzado por los cinco grupos políticos municipales de Vilagarcía acerca de la atención de emergencias en la ciudad, el gobierno local desconoce todavía cómo va a garantizar la prestación del servicio. Y ello pese a que el texto que recibió el respaldo unánime del pleno marca un compromiso claro para Ravella: «Xestionar e garantir o servizo de emerxencias as 24 horas, cos medios que estime oportunos metres non se adopte unha solución da Xunta respecto do solicitado no punto anterior [el funcionamiento exclusivo para la ciudad y el refuerzo de la subsede de los bomberos], tratando de integrar aos efectivos do servizo do Grumir actual».
Planteado así el acuerdo, una lectura mínimamente atenta despierta al menos dos preguntas: ¿contratará el Concello por su cuenta a los integrantes del Grumir o a cualquier otro operario para cubrir las emergencias?, ¿financiará tales contrataciones con fondos propios? Cabe recordar que el independiente José Luis Rivera planteó ya, en el debate del jueves, la importancia de la cuestión pecuniaria. El líder de Ivil se preguntó por la necesidad de que los concejales profundizasen en el aspecto económico y recordó que el presupuesto prorrogado incluye una partida de 440.000 euros para el apartado genérico de Protección Civil.
Pues bien, la única respuesta que ayer emanó del gobierno municipal al respecto de ambas cuestiones fue la siguiente: «Se está estudiando». Y no parece muy probable que se vaya a aclarar nada más hasta la reunión, el próximo martes, de la comisión de gobierno.
Tampoco hay ninguna aclaración sobre el primer punto del acuerdo plenario. Ni por parte del gobierno ni por parte de la oposición, a excepción de Esquerda Unida, cuya opinión figura junto a estas líneas. La ambigüedad hacia el actual Grumir continúa presidiendo la petición que los munícipes vilagarcianos cursan a la Xunta. Es cierto que se insta a la Administración autonómica a realizar, de forma inmediata y urgente, «as xestións necesarias co fin de acadar o mantemento do servizo de emerxencias, nas mesmas condicións e como mínimo cos mesmos efectivos cos que viña operando ata a data no Concello de Vilagarcía». Pero, con respecto al grupo de intervención, el texto se limita a hablar de una «preferencia», sin mayor implicación por parte del Ayuntamiento.
Sí está claro, y es importante, lo que el Concello persigue con relación a los bomberos: una subsede con actuación exclusiva en el municipio, que potencie sus efectivos materiales y humanos. La redacción, con todo, parece corta en dos aspectos. Falta una referencia al carácter público del servicio y no se entiende por qué se habla de subsede y no directamente de sede.