El vídeo volvió a ser el soporte fundamental de la Gala de la Festa do Deporte. Un soporte fundamental e imprescindible porque dada la edad media de los asistentes parece difícil que de cualquier otra forma le prestaran atención a lo que sucede en el escenario. De hecho, algunos aplausos llegados del gallinero en el discurso de Castro Ratón que ponía fin al evento le indicaron al alcalde en funciones que los niños tienen poca paciencia cuando algo no les convence.
Los vídeos sí les entretienen. Los de ayer, además, llevaban bandas sonoras escogidas especialmente para cada uno de sus protagonistas. Triunfaron sobre las demás el «Sigo siendo el rey» destinado a Felipe Suárez, «Echo de menos», para Carlos Guerrero y «Las chicas son guerreras», dedicado al Extrugasa. Ese ingrediente musical, con una maquiavélica elección en los temas, fue la principal novedad en la puesta en escena. En años anteriores eran los propios protagonistas los que se presentaban en las imágenes, pero ayer se prescindió de este elemento. A fin de cuentas, ellos ya hablan después en la gala.
En las intervenciones hubo de todo. Frases emocionantes, como la que dijo Manuel Vilas de su hija Mari Paz: «É o mais bonito que fixen na miña vida», dedicatorias que parecían salidas del alma como la de Carlos Paz «adícollo ao Liceo que é o noso pai», o respuestas geniales como en el diálogo que mantuvo Lucas Abal con la presentadora:
-Ti naciches cun taboleiro de xadrez debaixo do brazo, non?- le preguntó Diana Nogueira.
-¡No!- respondió Lucas con cara de sorpresa.
Segundo intento:
-Quen é o teu ídolo no xadrez?
-Julio -dijo Lucas, sin pensárselo mucho y refiriéndose a su mentor Julio Torrado.
Por lo demás, son las imágenes de los vídeos las que permiten hacerse una idea de qué deporte está más representado en las gradas del auditorio. Ayer parecían triunfar la vela, el baloncesto y el taekwondo.
Triunfaron, eso sí y sin ningún género de dudas, José Manuel Daponte, que recibió la mayor ovación de la noche y cuya viuda apenas podía contener la emoción, y Carlos Guerrero. Al ex concejal le entregó la mención especial uno de sus estrechos colaboradores en la Fundación de Deportes, Celestino Brianes, con quien se fundió no en uno, sino en dos sentidos abrazos.