Fue una promesa electoral que anunció a bombo y platillo el entonces candidato a la alcaldía socialista por el PSOE, Enrique León, que en plena campaña electoral dijo que se iba a construir un nuevo centro de salud en Vilagarcía. Ese anuncio fue más tarde confirmado por la conselleira de Sanidade en una visita posterior a la villa arousana.
Ahora son los técnicos de la Consellería de Sanidade los que recogen el guante y se ponen manos a la obra para hacer viable lo que entonces no fue más que una promesa. Y lo primero que hicieron fue elaborar un informe sobre el estado del centro de salud de San Roque, un edificio de los años setenta en el que el personal ya denunció más de una vez el mal estado de las instalaciones. Y el resultado de dicho estudio no deja lugar a dudas: el ambulatorio está obsoleto, y no cumple los requisitos para dar un buen servicio a los ciudadanos. Hay una parte que todavía podría aprovecharse -se supone que se trata de la nueva, que fue construida posteriormente- pero que el resto del inmueble no se ajusta a lo que debería ser un centro sanitario moderno.
El informe avala, y por lo tanto justifica, la creación de un nuevo centro de salud para Vilagarcía. Lo que todavía no sabe la Consellería de Sanidade es si se hará un edificio nuevo en otro lugar o si se aprovecharán los terrenos del actual y las instalaciones todavía válidas. Y no se descarta, tampoco, hacer el inmueble nuevo y reutilizar el de San Roque para otro tipo de servicios sanitarios.
Humedades
No es la primera vez que los médicos y enfermeras del centro de salud tienen que pasar consulta con los cubos recogiendo el agua que cae de los techos y las paredes. No sólo hay problemas de filtraciones y humedades; los suelos están gastados, los servicios están viejos y oxidados y en algunas consultas no hay agua caliente, y son los propios funcionarios los que tienen que ir a buscarla a la parte nueva del edificio. Algunas de estas carencias podrían subsanarse con obras de reparación, pero los planes de modernización de la atención primaria no parecen casar con las instalaciones del centro de San Roque, que difícilmente podría adaptarse a los nuevos servicios que demanda la ciudadanía. De ahí que la construcción de un nuevo ambulatorio sea una inversión necesaria. Lo que no se sabe es en qué año se hará realidad.