Kiko regresaba ayer a los entrenamientos tras confirmar la ecograf´´ia que no padece del corazón

La Voz

AROUSA

El tiempo de las malas noticias podría estar llegando a su fin en el seno del Céltiga. El insuficiente empate sin goles del domingo en Betanzos quedó ayer eclipsado por la reincorporación de Kiko a los entrenamientos del conjunto insular, más de dos semanas después de sufrir un fuerte dolor en el pecho que encendió todas las alarmas y le obligó a permenecer en reposo desde entonces.

El cancerbero del Céltiga acudió ayer a una consulta privada para realizar la ecografía exigida por la Mutualidad de Futbolistas, pero que esta se negó a pagar. Costeada por el club (120 euros), la prueba médica descartó cualquier dolencia cardíaca, apuntó ayer el propio jugador.

Kiko explicó que «o doutor Medina me dixo que estaba todo ben, que o que teño debe ser un problema muscular, que o corazón está perfecto, e que se voltaba a dor no peito que non me asustara, que entón habería que facer unha proba de esforzo».

En su deseo de regresar cuanto antes a la actividad deportiva, Kiko acudió ayer al Sanatorio Domínguez, la clínica concertada con la Mutua, para entregar las pruebas, pero el médico que lleva su caso no estaba y le dieron cita para el martes 2 de octubre. No obstante, el doctor Medina «díxime que non me preocupara, que el coñece o médico que me leva na Domínguez e que se porá en contacto con el. Que podía comezar a adestrame sen problema». Además, desveló Kiko, «a Mutua en ningún momento me deu un papel de baixa. A baixa era verbal», con lo que si Manolo Núñez lo requiere y el portero se siente con fuerzas, el club isleño está dispuesto a incluír al jugador en la convocatoria de esta semana.