Viveiro quiere hermanarse con los lugares de origen de los náufragos de la «Magdalena» y el «Palomo»
A MARIÑA
La comisión que elabora el programa de actividades con el que Viveiro conmemorará el próximo año el bicentenario del naufragio de la fragata Magdalena y el bergantín Palomo , ambos de la Armada española del siglo XIX, estudian la posibilidad de que el municipio se hermane con las principales localidades de origen de los tripulantes de ambos buques que murieron en la madrugada del 2 de noviembre de 1810 en la ría viveirense, cuando intentaban buscar abrigo del temporal que azotaba entonces el cantábrico.
Así lo explicó el coordinador de la comisión, el también cronista oficial Carlos Nuevo Cal, quien señaló que será la investigación sobre el origen de los náufragos la que determine a qué localidades se propondrá esta posibilidad, aunque entre ellas podría estar Ferrol.
La comisión avanza en el programa que también prevé establecer con Correos la emisión de un sello conmemorativo de la tragedia, la creación de un cómic, la publicación de un deuvedé e incluso la realización de visitas guiadas a la zona en la que se supone que ocurrieron los naufragios aquella aciaga madrugada de noviembre. Será precisamente en torno a esa fecha cuando se celebre el acto oficial que llenará de antorchas - tantas como tripulantes muertos, que cifran en más de 550 - la playa de Covas, pero también va cerrando otras actividades que pretenden involucrar a toda la sociedad viveirense en la evocación de un hecho histórico.
Una gran exposición en el pazo da Misericordia, que pretenden convertir en museo específico dedicado al suceso y a la Armada, se completará con charlas, concursos e incluso grafitis, para niños y jóvenes.