En los hogares gallegos se consume una media anual de 31,6 kilos de pescado por persona, menos que los 36,4 de la vecina Asturias, pero más que los 27,8 kilos del promedio nacional. Contando todos los productos pesqueros, en sus diferentes formas de presentación, y sin tener en cuenta el lugar donde se coman, la media española se sitúa en 35,59 kilos por persona y año, menos de los 37,15 alcanzados en el 2004. Cuando a los ciudadanos se les pregunta por qué consumen pescado, casi ocho de cada diez coinciden al considerarlo «necesario para una dieta sana».
Son parte de los datos divulgados ayer, en la Confraría de Pescadores Santiago Apóstolo de Celeiro, donde comenzó un simposio pesquero que concluye este mediodía. Que sea saludable comer productos pesqueros no es el único argumento apuntado por los consumidores españoles, pues les gusta su sabor a seis de cada diez, los mismos que admiten como razón para consumirlo «que hay que comer de todo». Tradición y costumbre, así como el hecho de que sean fáciles de cocinar, son apuntados por la cuarta parte de los encuestados por el From. Mucho menor, el 13%, dice que lo hace motivado por el precio, mientras otro 4% admite que, en ocasiones, come productos del mar «por motivos religiosos».
Lo prefieren fresco
María Isabel Hernández Encinas, secretaria general del From, detalló resultados de diferentes estudios e investigaciones realizadas en su documentada intervención. A modo de conclusión, señaló que el pescado fresco sigue siendo el preferido por los consumidores españoles, pero durante los dos últimos años ha descendido, mientras el del congelado ha aumentado: entre otras razones, por la crisis.
Constatado que los más jóvene son los que menos pescado consumen en el conjunto del territorio español, Encinas y otros expertos coincidieron ayer en Celeiro al abogar por promover campañas de formación dirigidas a los padres, con el objetivo último de que no rechacen como ahora el pescado.