13 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
La prisión lucense de Monterroso acoge, al igual que la mayoría, un número superior de reclusos que los que le pudieran corresponder en función de las celdas disponibles. Su capacidad es para 375 internos y, sin embargo, están compartiendo sus pabellones aproximadamente medio millar, según fuentes sindicales. La saturación obligó a tomar medidas como habilitar para dos personas las celdas diseñadas inicialmente como individuales, algo que es una práctica habitual en las cárceles desde hace bastantes años.
La saturación, según las fuentes sindicales consultadas, supone que la conflictividad entre los reclusos aumente en función de la sobreocupación existente. Aun así, Monterroso vivió épocas con mayor concentración de presos que la actual.