Todas las reclamaciones judiciales interpuestas contra el Concello de Viveiro por facturas no reconocidas, pendientes de pago, corresponden a la etapa anterior al gobierno bipartito, que accedió al poder en el 2003, aseguró ayer el regidor. Acompañado por los tenientes de alcalde María Loureiro y Rafael F. Amor, el socialista Melchor Roel precisó que la suma de las cuantías que diez proveedores solicitan -a través del juzgado, por tratarse de facturas no registradas en el Ayuntamiento-, asciende a 1.288.404,37.
«Y eso a pesar de que, durante el bipartito (local), fueron reconocidas y pagadas facturas por valor de 600.000 euros de la etapa de César Aja», abundó. «Se hizo cuando podíamos hacerlo porque no había suspensión de licencias y la economía municipal funcionaba bien», explicó el mandatario local. La relación de facturas emitidas antes del 30 de junio del 2003, sin aprobar cuando la coalición PSOE-BNG empezó a gobernar en Viveiro, alcanzaba los 3.837.994,19 euros.
Con estos datos, Roel ha querido aclarar «las mentiras y las manipulaciones de la senadora y concejala de Viveiro». «Dice (la popular Mariña Gueimunde) que cuando gobernaba el PP, el sector ajista del que parece tan ferviente admiradora, no se hacían reclamaciones judiciales. Que les pregunte a los que presentan ahora reclamaciones judiciales de la época de César Aja, cuando el PP desgobernaba Viveiro», declaró Roel. Y recalcó que los proveedores recurren a los juzgados «no por la deuda, sino para que se reconozca que hicieron las obras que hicieron». En este sentido, citó el caso de la firma Atadell San Isidro, que reclamaba 140.951,93 euros, mientras que el tribunal reconoció tan solo 35.000, ya que el resto lo declaró prescrito.
«Es verdad que tenemos muchas reclamaciones judiciales -admitió Roel-, (Gueimunde) no miente, pero oculta que todas son del periodo en que desgobernaba el PP, más bien estaba en la silla el PP». Preguntado por la situación económica actual del Concello, el alcalde de Viveiro reconoció que existen «determinadas deudas, pero es verdad que parte de ellas son estacionales, ya que la mayor recaudación se produce en octubre, con unos tres millones de euros del IBI». «Tenemos dificultades y no lo hemos ocultado, cuando apostamos por paralizar la desfeita urbanística... Dificultades que ahora tienen todos los concellos», agregó.
Sobre el plan de saneamiento financiero anunciado en el último pleno, Roel reiteró que se elaborará a lo largo del mes de septiembre. «No creemos que haya que castigar a las empresas que trabajan para el Concello de Viveiro», afirmó. «Pero no se puede hablar y confundir a los vecinos -señaló en referencia a Gueimunde-. Ahora (los proveedores) reclaman lo que no les pagaban antes».