La Feira do Bonito renovó en Burela su gran atractivo al cumplir 25 años

La voz

A MARIÑA

Aunque estaban pendientes de la climatología en una jornada que recibía por la mañana con chubascos el primer día de agosto, el público dejó de lado sus preocupaciones por el tiempo para disfrutar como se merece el príncipe azul en su fiesta reina, la Feira do Bonito, y aún más en una edición clave, la vigésimo quinta. En su 25 aniversario se volvió a demostrar la excelente salud de esta fiesta gastronómica.

A la hora y media de iniciarse el reparto de las cuatro mil raciones llevaba muy buen ritmo, la mitad ya estaba en manos o en boca de los comensales. Todos con la cena solucionada por seis euros y este año con un libro, Os sabores do noso mar, de regalo. Algunos lo degustaron en el puerto, otros preferían saborearlo en casa.