Otro de los síntomas de que las necesidades económicas de las familias cada vez son mayores está en el mercado de las antigüedades o de lo que en España se entiende por tales. Uno de los anticuarios de la capital, Roland Voyer, explicó ayer que en los últimos meses han pasado por su tienda de la Rúa Nova más personas con el propósito de vender, aunque al final no lo han podido cumplir; o al menos, no en su negocio.
El anticuario francés, por norma habitual, solo compra en subastas en Francia donde, dice, hay verdaderas antigüedades anteriores al siglo XX. En España, la bonanza económica llegó a mediados del pasado siglo, por lo que las herencias se nutren de muebles y otros artículos que no encajan del todo en el negocio de las antigüedades y que, por otra parte, tampoco tienen salida fácil en el mercado, asegura.
Uno de los motivos de esta situación está en la propia estética de los objetos, por ejemplo. En España hubo mucha tradición de comprar o encargar muebles labrados «que ahora no gustan». A esto hay que añadir que tampoco son baratos y que, como señala el anticuario, «la gente no quiere pagar».
Otro de los problemas que surgen con las herencias o con las ventas de objetos de particulares es que no siempre es fácil garantizar la procendencia de los artículos en cuestión. De ahí que, al final, casi todo el mundo acabe acudiendo al rastro dominical de la plaza de A Soidade, donde hay ventas de coleccionismo y segunda mano.
El último y principal motivo, es que en Lugo, y quizá en toda Galicia, no hay salida en el mercado para este tipo de productos. «Si hay una cosa buena, se subasta y se vende bien. Pero en situaciones de crisis, las cosas que no son ni buenas ni malas, se devalúan mucho y no tienen salida» dijo Voyer.
Otra cosa muy distinta ocurre en Francia, explica, cuando de las herencias se encarga un notario. Explica que es él quien acude al domicilio con peritos para tasar los objetos, hace el inventario y los lleva a subastar. «Al cabo de un mes, vuelve, entrega el dinero a la familia y se acabó», concluyó el anticuario.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios