Una viveirense condenada por secuestrar a una amiga en casa

La Voz

LUGO CIUDAD

La Justicia le impone una pena de nueve meses de prisión y 900 euros de multa

17 abr 2009 . Actualizado a las 10:34 h.

Una mujer de Viveiro, M.A.M.D., de 49 años aceptó ayer, en el Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo, cumplir una condena de nueve meses de prisión y pagar 900 euros de multa, como autora de un delito de retención ilegal y una falta de lesiones. Inicialmente, la fiscal del caso pedía dos años y medio de prisión, sin embargo ayer llegó a un acuerdo con la letrada defensora de la acusada para modificar su petición al aplicar a la mujer una eximente incompleta por haber actuado en una fase aguda del problema psíquico que padece.

Los hechos sucedieron sobre las nueve y media de la noche del 2 de noviembre de 2007 cuando la acusada retuvo en su domicilio de Viveiro a una amiga. No le permitió marchar a su casa de Ferrol porque, según la acusación pública, le cerró la puerta con llave, le dijo que se fuera dormir al sofá y que ya le abriría cuando ella quisiera. Con posterioridad golpeó a la víctima, le quemó el DNI y le rompió el carné de conducir.

En un descuido la mujer que estaba siendo retenido consiguió llamar al 112 doce para pedir auxilio. Posteriormente la imputada le rompió el móvil. Hasta el piso acudió la policía, pero la denunciada no quiso abrir la puerta. Además tapó la boca a su amiga para que no gritara. Acabó abriendo tras la insistencia de los agentes.

La víctima sufrió diversas lesiones en la cabeza y también en la cara como consecuencia de la acometida de su amiga.

Durante las hora que permaneció retenida, la afectada pidió en reiteradas ocasiones a la acusada que le permitiese la salida, sin embargo esta se negó categóricamente. Para la vista de ayer estaban citados varios testigos que no declararon al no celebrarse la vista.

Delito de tráfico

Seis meses de prisión y un año de carné fue la pena que aceptó cumplir A.C.G., de 26 años de edad, que pasó a más de 100 kilómetros por un tramo en obras ascendente de tres carriles en el que la velocidad estaba limitada a 40, en el kilómetro 52 de la carretera N-642 (Porto-San Cibrao).

Este conductor hizo un adelantamiento y chocó contra un coche en el que viajaba un matrimonio y su hija que resultó herida leve. El acusado arrojó un nivel de 1,71 gramos de alcohol por litro de sangre en la prueba que se le realizó. Los hechos ocurrieron hacia las 19.15 horas del pasado 21 de marzo.