El primer ferrocarril turístico de España se creó en 1983, con un viaje que dura ocho días y siete noches

La Voz

A MARIÑA

El Transcantábrico inició su andadura en 1983, cinco años después del mítico Orient Express (que recorre media Europa). El primer tren turístico de España realiza dos trayectos semanales, uno con partida en León (por las vías del viejo tren hullero que transportaba carbón desde León hasta Vizcaya) y con destino en Santiago de Compostela (el último tramo, desde Ferrol, se realiza en autocar); y otro en sentido inverso. Cada periplo se prolonga durante ocho días y siete noches. Los pasajeros pernoctan en los vagones de este ferrocarril de lujo, que tiene capacidad máxima para 52 personas, distribuidas en 26 compartimentos dobles.