Mandan reforzar la vigilancia en Foz tras el robo de ropa por 40.000 euros

La Voz

A MARIÑA

La sucesión de robos que se están produciendo en Foz generan preocupación entre vecinos y empresarios. El perpetrado esta misma semana en el establecimiento Porto Moreno situado en la Plaza Conde de Fontao, que quedó sin existencias tras llevarse los ladrones ropa de marcas exclusivas por valor de 40.000 euros ha llamado especialmente la atención. Los ladrones entraron por la puerta trasera, durante la noche, y «limpiaron» prácticamente todo. Nadie vio nada.

El subdelegado del Gobierno, Jesús Otero, con quien habló este asunto el alcalde de Foz, calificaba los hechos de «circunstancia ocasional» y señalaba que ya se ha dado orden de reforzar la vigilancia nocturna en la localidad. También reforzarán los controles en los circuitos de venta de productos robados; en este sentido hizo un llamamiento a la ciudadanía para que no compren si les ofrecen artículos a unos precios que no son los del mercado, porque podría tratarse de género robado.

En este sentido, este periódico ha podido enterarse de que las fuerzas del orden están vigilando estos días los mercadillos de la zona, aunque es improbable que la mercancía se coloque en la comarca si el robo lo cometió una banda organizada del exterior, como apuntan distintas fuentes y también el propio subdelegado, que ayer aludía expresamente a la posibilidad de que la responsable del último robo sea una organización foránea que estaba de paso.

Al margen de los llamamientos a la tranquilidad y de las medidas anunciadas por Jesús Otero, en Foz hay preocupación por este asunto. El presidente del ACIA, Manuel Alberto Fraga, señalaba ayer que ya habló del asunto con el alcalde y con la Guardia Civil, aunque hasta el momento, señaló, ningún asociado se puso en contacto con él para este tema.

Lo que si está haciendo algún empresario tras conocer lo sucedido, es reforzar las medidas de seguridad en sus establecimientos.

Sucesión de casos

Al margen de este robo, llamativo por la cuantía y por el volumen de mercancía que se llevaron de botín, en la localidad habían ocurrido en los últimos meses, sobre todo desde el verano a esta parte, un buen número de robos y hurtos. Los hay de muy diverso tipo, lo que hace sospechar a los expertos que son obra de gente distinta.

Por un lado, están los que se produjeron desde septiembre en pisos piloto de edificios en construcción, de donde se llevaban desde los más nimios elementos de decoración, hasta muebles; por otro, los robos de electrodomésticos cometidos en pisos particulares que se utilizan como segunda vivienda habitualmente; por otro están los pequeños robos con fuerza en establecimientos de diverso tipo y también los intentos de robo y hurtos en distintos negocios, tanto de mercancía como de dinero.

Ya al margen de ello están los actos vandálicos que se han producido, con daños en un buen número de vehículos estacionados en la calle, así como en otros bienes privados y públicos.