En Foz no cesa el goteo de robos. El último conocido es el que tuvo lugar en la tienda de ropa Porto Moreno, situada en la Plaza Conde de Fontao, en la noche del martes al miércoles. Entraron tras forzar la puerta situada en un callejón trasero y se llevaron prendas valoradas en unos 40.000 euros. Toda la ropa es de primerísimas marcas, aunque no trascendió de cuáles se trata para no entorpecer la investigación.
Los dueños del establecimiento, empresarios que tienen también alguna tienda en Sarria, señalaron que prácticamente no quedó nada dentro, de hecho, tuvieron que adelantar a ayer el cierre de la tienda (ya estaban en rebajas) por falta de existencias.
La Guardia Civil investiga la autoría del robo que, por los indicios iniciales, parece obra de una banda especializada. Llama la atención que nadie hubiera visto ni oido nada, pese a que la boutique se encuentra junto al puerto, en una zona emblemática de la localidad y que, según creen los dueños, los ladrones actuaron con toda la tranquilidad y con luz, porque el establecimiento, señalaron, se deja iluminado día y noche. Nadie sabe si utilizaron una furgoneta o simplemente un turismo normal; la ropa cabría en un maletero.
Los afectados prefirieron no revelar ayer más datos de lo ocurrido, aunque manifestaron su impotencia por lo sucedido. Es una reacción expresada por otros empresarios de Foz que en los últimos días de enero sufrieron también robos en sus establecimientos, aunque a primera vista la autoría parece distinta. De una librería y de una clínica veterinaria se llevaron durante la noche unos pocos euros; de un supermercado, en horario de apertura del establecimiento, sustrajeron 600 euros y en otros locales intentaron entrar pero no lo consiguieron. A eso hay que añadir los robos en un hotel y en una caseta de obras de Barreiros, y los diversos robos cometidos en pisos piloto y en viviendas particulares de Foz.