Un ATS no pudo ayudar a un infartado en Alcoa al impedirle entrar por ir sin gafas de seguridad

La Voz

A MARIÑA

El CSI-CSIF hizo público ayer «la polémica que hay» en la factoría de Alcoa por un accidente que se registró la pasada semana en el departamento de Digestión, en el que un trabajador de la empresa auxiliar Masa sufrió un infarto, y los servicios sanitarios no pudieron acceder a la nave para atenderlo al no llevar los elementos de seguridad.

«El responsable del departamento no dejó entrar al ATS porque no tenía cascos, ni botas ni gafas, y los propios compañeros tuvieron que sacar al trabajador hasta la ambulancia», señaló el portavoz del CSI-CSIF, José Manuel Piñar, aunque otras fuentes señalan que lo único de que carecía era de las gafas requeridas para acceder a este tipo de departamentos, en los que hay peligro de fugas. El representante del CSI-CSIF aludió a «un exceso de celo por parte del jefe de departamento», y cuestionó también que el trabajador fuera atendido por el ATS y no por el médico del servicio, así como que no se avisara a los delegados de Prevención de la situación.

Desde Alcoa se limitaron a señalar que se cumplió el protocolo de seguridad.

Ayer también resultó herido un trabajador del área de Fundición, que resultó con quemaduras en la cara y las manos, al parecer de carácter leve. El accidente ocurrió antes del mediodía y fue atendido de las lesiones en el servicio médico de la fábrica, según confirmaron desde Alcoa.