«Espero que Unión Fenosa afronte el coste de la comida estropeada a causa de la falta de suministro»

A. de A.

A MARIÑA

Doce días después de que la comarca amaneciera en el pleno caos provocado por el paso del ciclón Klaus, la oficina que Unión Fenosa tiene en el centro de Ferrol sigue recibiendo reclamaciones ciudadanas. Desde el día del temporal, la eléctrica ha recogido más de un centenar de escritos.

Escritos que pretenden arrancar a la compañía eléctrica su compromiso de responsabilizarse de los daños provocados por los cortes de electricidad y los destrozos que causó la fuerza del viento. Al menos así lo esperan quienes se acercan estos días a la sede de Fenosa en la ciudad naval.

Es el caso de Ana Pardo, propietaria de una vivienda en Valdoviño. El temporal estropeó la calefacción y ahora sus inquilinos no tienen cómo entrar en calor. «Es una casa bastante grande y cuesta mucho calentarla», asegura. Por ello, tiene que «ir el fontanero cuanto antes», reclamaba ayer poco antes de exponer por escrito su situación.

Kilos de comida a la basura

Pero muchos de los afectados que estos días circulan por Fenosa lo hacen para reclamar el coste de la comida que la falta de electricidad ha echado a perder. Cientos de congeladores repletos de reservas tuvieron que ser vaciados.

Para intentar recuperar su dinero, José María Romar, vecino de Brión, acudió ayer a la oficina de la compañía. «Estuvimos sin electricidad más de una semana y tuvimos que marcharnos a casa de mis padres», explicaba. Pero «nos gustaría que, al menos, Fenosa nos devuelva el dinero que hemos perdido al tener que tirar los alimentos del congelador». En su caso, las pérdidas rondan los 150 euros.

Y hasta 246 kilos de comida tuvo que tirar a la basura un familiar de María Ángeles Leira. Ella se acercó ayer a la oficina para tramitar la ayuda a su pariente, pero se marchó al comprobar que por delante de ella aún quedaban decenas de personas. En el congelador había «un ternero y cuatro pollos, pero ahora es complicado demostrarlo», admite. Al menos «tenemos la fecha en la que nos lo dieron en el matadero, para que puedan comprobar la cantidad de carne que pudo consumirse antes de la llegada del fuerte temporal».

En cualquier caso, antes de acudir a Fenosa pasó por la oficina de Consumo de la Xunta, en la plaza de España. «Allí ya me han dicho que ellos no se hacen cargo de este asunto, me comentan que las ayudas no incluyen las pérdidas económicas de alimentos de particulares». Volverá otro día para presentar la solicitud, «espero que Unión Fenosa afronte el coste de la comida estropeada». La empresa, por su parte, analiza las solicitudes recibidas, casi 1.500 en Galicia, entre pérdidas justificadas con facturas, daños peritables y molestias por falta de suministro.

Quienes estos días acuden a la eléctrica para solicitar una ayuda se mezclan con aquellos que, indignados, piden explicaciones por la subida en el recibo de enero de la luz. Muchos formaban corrillos a las puertas de la oficina enfurecidos con lo que algunos entendían una «astuta maniobra». «¿Cómo puedo pagar 350 euros en dos meses por una casa de 50 metros cuadrados?», se preguntaba ayer Rocío Núñez, vecina de Ferrol. «En enero nos cobran más para hacer frente a los daños ocasionados por el temporal», denunciaba.

El papel de los empleados

Y bastante indignación han tenido que sortear estos días los empleados de Fenosa que atienen al público en esta oficina. José Antonio Castro lleva nueve años en la ciudad naval y 32 en la empresa, y reconoce que los primeros días tras el temporal «la gente venía nerviosa e inquieta porque no tenía electricidad en viviendas y negocios». De hecho, Castro recuerda con especial amargura la jornada del pasado viernes, cuando varios miembros de la asociación vecinal de Esmelle se presentaron en la oficina de Ferrol bastante enfadados. Algunos, relata, «incluso nos insultaron», pero «fue algo esporádico». De momento, en la oficina «nos limitamos a recoger todos los escritos e informamos de que Fenosa responderá de forma particular a todo el mundo».