Mucho han cambiado las cosas. Lejos quedan los grandes titulares de actuaciones de la Dirección Xeral de Urbanismo instando a los concellos de Barreiros, Foz o Cervo a anular licencias de obras. Lejos los anuncios de que se presentaban contenciosos una vez que los Ayuntamientos desoían sus requerimientos. La Consellería de Política Territorial ha cambiado de estrategia. Ahora parece interesada en evitar la repercusión mediática.
En ello quizás hayan tenido que ver los juicios perdidos, por ejemplo en Cervo y Foz. Quizás unos resultados inesperados en las elecciones municipales. También pueden haber influido las presiones de las asociaciones de constructores, por el impacto nefasto en las ventas que tenía cada anuncio de las intervenciones de Urbanismo.
Ahora se actúa en silencio, de modo que no se sabe si Política Territorial ha solicitado la anulación de más licencias u ordenado parar obras. Para enterarse hay que recurrir a los anuncios publicados en los boletines oficiales, con los procedimientos ya avanzados, o a las filtraciones de algún concejal.
Urbanismo ya no pregona lo que hace, pero sigue haciendo. En Barreiros, por ejemplo, hay más casos pendientes, con requerimientos al Concello. Lo reconocía ayer el regidor, quien en cualquier caso defiende las licencias dadas. La Xunta deberá decidir, pues, si presenta más contenciosos o desiste.