Rivera culpa a las denuncias urbanísticas del BNG y del PP de ralentizar la economía de Foz por interés político

La Voz

A MARIÑA

El alcalde de Foz, José García Rivera, acompañado por el concejal de su grupo Pedro Fernández, arremetió ayer contra los grupos de la oposición, PP y BNG, a los que acusó de impulsar una «cruzada tremenda» con el urbanismo de Foz como eje que no era más que «unha auténtica avalancha de falsedades para sacar ventaxa nas municipais».

Esto afirmaba Rivera en la rueda de prensa que ofreció para informar del auto judicial en que se decreta el sobreseimiento de la denuncia interpuesta por el PP por presunto delito de prevaricación y contra la ordenación del territorio, por las cuarenta licencias concedidas por la junta local de gobierno en el año 2006 para construir 1.340 viviendas, de la cual se informa en páginas de general.

Impacto nacional

Habló del impacto que tuvo la denuncia y el tema del urbanismo a nivel nacional y señaló que desde el Concello siempre defendieron que su actuación fue correcta, ya que las licencias se podían conceder porque la suspensión de las normas no surtía efecto hasta su publicación. Respecto del requerimiento que hizo la Xunta para que anularan esas licencias, señalaba ayer Rivera que «acertamos de pleno» porque si hubieran hecho caso tendrían un problema grave ya que habría que indemnizar a los promotores y no tendrían fondos para pagar esas indemnizaciones.

Supuesta persecución

Señaló, refiriéndose a este último auto que «é a quinta sentencia que nos dice que non hai lugar a prevaricación nin un delito contra a ordenación do territorio» y añadió que el PP «debe levar trece denuncias contra o alcalde e as trece leva perdidas. Logo hai que pensar que hai unha persecución en toda regla. Fixeron un daño tremendo ás nosas familias; metía medo o que salía na prensa e nos foros (...)». El alcalde, tras reiterar que siempre actuaron «de boa fe», señaló que este auto da tranquilidad y paz interna a los concejales y a las familias y que en algún momento del proceso tuvo que animar a los concejales, que estaban intranquilos «para que non se viñeran abaixo e non se consumara a dimisión. O tempo nos deu a razón».

También aludió a la positiva valoración realizada por los técnicos de la UE que visitaron el litoral de Foz, un litoral que algunos presentaban como una zona arruinada por la construcción cuando, señaló, no era cierto, porque los edificios se estaban se estaba levantando en el casco. Según Rivera, «Fixemos o urbanismo que se podía facer». En este sentido advirtió que en abril del próximo año se levantarán de nuevo por ley las licencias con el peligro de que se produzca una nueva avalancha de peticiones y de que haya que concederlas por la normativa en vigor, porque el plan xeral sigue estancado y se pregunta qué hace la oposición al respecto.

¿Qué hace la oposición?

«¿Que conseguiron os grupos da oposición co que montaron entorno ao urbanismo?», preguntó Rivera, añadiendo que lo que han conseguido es que un buen número de viviendas esté parado, que los compradores que acudían a Foz se retiraran por la desconfianza que se generó, que parte de los comercios cerraran o estén funcionando a media venta porque se terminó aquella abundancia de amueblar pisos, que un buen número de trabajadores se fueran a la calle e incluso de Foz. «E todo eso por ir contra de un alcalde que gana nas urnas o posto. Flaco favor fixeron o BNG e o PP ó Concello de Foz», afirmó, aludiendo a que se llenaron páginas de periódicos y teles: «Parecía que Foz estaba en situación de emerxencia. E o dado está ben dado, outra cousa é que non nos guste; en eso estamos dacordo, pero a norma é a que é».

Preguntado ayer el alcalde focense de si lo que acababa de dcir significa que está responsabilizando de esta supuesta situación de crisis que aprecia en Foz a los grupos de la oposición, señaló que de todo no, pero que tienen una buena parte de la culpa.