La presencia del alcalde de Cervo, el popular Alfonso Villares, sorprendía a alguno de los asistentes a la concentración celebrada por el BNG en San Cibrao para demandar la apertura al tráfico comercial del dique norte de Alcoa.
El motivo de su presencia era entregar al conselleiro de Industria Fernando Blanco, unos escritos que el día antes había llegado al Concello, procedente de la Consellería de Vivenda, también gobernada por el BNG, donde les comunicaban que se iniciaban los trámites para dejar sin efecto el Plan Sectorial de Ordenación de Áreas Empresariais na Comunidade Autónoma y que se acordaba desistir en la tramitación de las actuaciones recogidas en dicho plan en varias localidades, entre ellas Xove-Cervo, «por non se axeitar as mesmas os obxectivos e criterios dunhas actuacións racionais e de auténtica ordenación territorial».
El alcalde cervense explicó al conselleiro que la decisión de Vivenda constituye un nuevo obstáculo para construir el polígono industrial del cinturón de Alcoa, que se preveía ubicar en los municipios de Cervo y Xove, un proyecto que el munícipe considera imprescindible para el desarrollo de la comarca, junto con la necesaria apertura al tráfico comercial del dique norte de Alcoa y la puesta en marcha de una Autoridad Portuaria propia para Lugo. Le solicitó también a Blanco, que como miembro del Gobierno de Galicia, hiciera llegar estas reivindicaciones al ejecutivo y que «interceda ante a súa compañeira de Goberno, a conselleira de Vivenda e Solo para que reconsidere aquelas decisións que van en contra dos intereses aquí expresados». Se refería expresamente a la necesidad de que reconsidere la decisión de dejar sin efecto el plan sectorial mencionado.
Según explicaba horas más tarde el alcalde, que no dejaba de ser contradictorio que al mismo tiempo que el BNG se reunía en San Cibrao para reclamar la apertura del dique norte, una conselleira del mismo partido, tome una decisión que compromete un área industrial de tanto interés para el desarrollo de la comarca.
También se pronunciaba sobre la concentración el diputado popular José Manuel Balseiro quien cifraba en un centenar la participación en la concentración indicando que «a mínima mobilización acadada amosa que o BNG é un partido residual na Mariña lucense». Según dice, los mariñanos le dieron la espalda «porque xa non aturan o seu comportamento enganoso e bipolar: Goberno en Santiago e oposición na Mariña». Balseiro, que acusó al Bloque de obstaculizar las iniciativas del PP en el tema de la apertura del dique norte, les invita ahora a «aprender dos erros do pasado» y unirse al PP y al resto de los vecinos de la comarca en la demanda. El BNG, por contra, acusó a su vez al PP de no hacer nada cuando vendió Alúmina a Alcoa.