Desde hace unos dos años, cada vez que un cliente acude a un taller a cambiar los neumáticos de un turismo tiene que abonar 1,77 euros, más el IVA correspondiente por la gestión del residuo que genera. El taller previamente cuando abona la compra de este artículo ya hace efectivo el importe, que posteriormente repercute en la factura del cliente.
Fabricantes e importadores están obligados a gestionar el mismo volumen de residuos de neumáticos que los que colocan nuevos en el mercado. Por esta razón ahora Aprevar no lleva un control tan estricto sobre las ruedas usadas que generaban los talleres. Colabora con sus asociados en posibilitarles el alta en un programa de Internet que controla las compras de este tipo de piezas. La gestión la llevan directamente los fabricantes y los importadores a través de una sociedad, sin ánimo de lucro.
Según la gerente de Aprevar, muchos talleres únicamente están repercutiendo en las facturas de sus clientes los gastos que genera la gestión de los neumáticos usados. El resto de los costes, según explicó, las están asumiendo las propias empresas, pese a que existe el denominado ecoservicio, que finalmente se verán obligados a cobrar sin excepción. La mayor parte de los residuos los generan los clientes, como son los aceites, los neumáticos o los anticongelantes. Otros sin embargo son del taller.