Roban la caja de la piscina de Foz a unas horas de reponerla y de instalar la alarma

La Voz

A MARIÑA

La piscina de Foz ha sufrido dos robos en el margen de diez días. Anoche, alguien forzó la puerta del gimnasio, se coló dentro y se llevó la caja registradora con el poco dinero que tenía dentro y que, según explicaron, era justamente lo que dejaban para el cambio.

Lo curioso es que la acaban de estrenar. La habían colocado unas horas antes, para sustituir a la que robaron durante la noche del pasado día 14, cuando una o varias personas entraron a las instalaciones por una ventana del gimnasio que previamente forzaron valiéndose del pie de una farola pública.

En aquella ocasión, ya por la mañana, cuando se incorporaba al trabajo el personal, sorprendieron dentro a un vecino de la localidad que manifestó a la Guardia Civil que no sabía lo que hacía allí. Por lo que pudieron comprobar durante la inspección, debió de dedicarse a pasar la noche relajadamente, porque su ropa estaba dentro del vaso de la piscina y había comido. La caja de las galletas, así como las pastillas que habían caído de un bote que apareció abierto en el suelo de las instalaciones, estaban esparcidas por la zona cercana al vaso. También tiraron las taquillas de los vestuarios, dañando alguna de ellas.

Esta vez no se pararon a bañarse ni a comer, al menos, eso es lo que manifestaron responsables de las instalaciones, que no encontraron indicios de que nadie hubiera estado usando las instalaciones o revolviendo nada; en principio parece que se centraron en la caja situada en la entrada y se marcharon.

Lo que si han notado es que anoche, antes de forzar la puerta, intentaron entrar por alguna ventana, sin lograrlo. Nadie se percató de lo sucedido hasta la hora de apertura del local; la alarma que habían comprado iba a ser instalada ayer.

Cerraron por la mañana

Como consecuencia de este robo, la piscina permaneció cerradas al público durante la mañana de ayer para facilitar a la Guardia Civil los trabajos de inspección y para formalizar la denuncia. Por la tarde, se reabrieron de nuevo. La primera vez ya habían adoptado una medida semejante para limpiar y ordenar lo que habían desbaratado los ladrones.

Tampoco se sabe nada de las cajas registradoras que se llevaron durante los dos robos. Quizás las tiraron a la ría que, debido a su cercanía, resultaría muy cómoda para deshacerse de cualquier material comprometido.