El tramo de la N-642 que atraviesa la localidad focense de Mañente está muy presente en las mentes de los conductores que transitan por esa carretera. Al rosario de salidas de vía que se han repetido día tras día entre el kilómetro 28,600 y 32,500 de dicho vial, entre el pasado mes de diciembre y el actual mes de enero, principalmente, se sumaba ayer un accidente mortal en el que fallecía el joven de Viveiro Jesús Manuel Lage López.
Parafraseando el título de la novela, era una muerte anunciada. Estaba visto que la ausencia de víctimas en los ocho siniestros ocurridos en 2007 de los que hay constancia oficial y de los otros cuatro que hubo, por lo menos, en los nueve primeros días de este año fue una cuestión de pura suerte; ninguno de los usuarios que viajaban en los coches que se salieron de vía tuvieron la mala fortuna de toparse en ese momento con un camión o un coche que venía de frente, como le ocurrió ayer a este conductor viveirense.
Trabajos
Desde el servicio provincial de Carreteras del Ministerio de Fomento, titular de esa vía, se adoptaba ayer la decisión de cerrar a la circulación el carril lento de subida a Mañente, que afecta a los conductores que circulan en dirección Foz-A Espiñeira. La medida se hizo efectiva ayer mismo y se adopta como una solución provisional mientras no se levanta el firme y se renueva el asfaltado de ese tramo como, según le transmitían al alcalde focense y corroboraban también otras fuentes, se hará. Anteriormente habían colocado señales de limitación de velocidad, primero a 80 y esta misma semana a 60.
Lo que no pudieron hacer ayer, aunque lo intentaron, fue colocar bandas rugosas en el carril central, porque no fueron capaces de pegarlas al asfalto. Lo intentarán de nuevo hoy, según hemos podido saber.
Guardia Civil
Las alarmas también saltaron en la Guardia Civil de Tráfico donde, según los datos recabados, se planteó la necesidad de tomar medidas urgentes para frenar estos accidentes, mientras no se ejecutan soluciones definitivas, como cambiar el firme o incluso variar el trazado de la curva. La eliminación del carril lento parece que ha dado buenos resultados en otros casos similares. Se trata, explicaron, de que esos conductores que tienden a adelantar a los vehículos que circulan por el carril lento, incluso si van al máximo de velocidad permitida, no se excedan pisando el acelerador, evitando que al llegar al cambio de rasante deban realizar una maniobra brusca; la parte negativa es que al cerrar el carril lento al tráfico se formará un tapón, pero siempre es preferible esto a un accidente. En Mañente, además, detectan un nivel de humedad en la calzada que también podría contribuir a desencadenar estos accidentes y quizás también haya habido algún derrame de aceite o producto similar que pudiera haberse infiltrado en el asfalto y aflora en estas últimas semanas creando problemas graves de deslizamiento.
Otro dato que se ha constatado es que prácticamente la totalidad de los accidentes que hay en ese lugar se producen entre los vehículos que circulan hacia Ribadeo. Por las razones que sean, pierden el control cuando suben y se salen por el margen izquierdo, cruzando toda la calzada. A mayores, hay que tener presente la elevada densidad de tráfico de esa carretera.