Por otra parte, el PP considera que la situación de las listas de espera hospitalarias en Lugo «está collendo tintes dun certo dramatismo», según afirmó ayer su presidente provincial, José Manuel Barreiro. Este dirigente, junto con Miguel Santalices, portavoz del partido en Galicia para cuestiones sanitarias, y el diputado Dámaso López, que realiza la misma función en esta provincia, hicieron balance de la política Sanitaria, que consideran un fracaso.
Atribuyeron la situación a un problema de gestión e hicieron especial hincapié en el retraso que están acumulando las operaciones en el Xeral Calde. Los populares establecieron un paralelismo de cómo estaba la situación y los plazos en junio del 2005, cuando ellos dejaron la Xunta, y cómo está en estos momentos. Según sus datos, en los dos años y medio transcurridos el tiempo de espera para operarse en el principal hospital lucense se incrementó en 37 días, pasando de los 62 días de media que había en aquel momento, a los casi 99 actuales. El caso extremo se registra en neurología, en el que la demora pasó de 49 días a 121,5.
Los dirigentes del PP señalaron que el propio Defensor del Paciente constató que Galicia está a la cola de España en atención sanitaria, y Lugo está a la cola de Galicia. Para Barreiro, el problema es claramente de mala gestión o de ausencia de gestión, dado que en la provincia hay unos profesionales «magníficos».
Según este partido, en Lugo las listas de espera en cirugía son sólo un ejemplo ampliable a la atención primaria o a las pruebas diagnósticas. Por su parte, Santalices resaltó que en Galicia ya hay 70.000 pacientes en listas de espera quirúrgicas y que en Pontevedra ya piden vez a través del notario.