Con la lección sabida de cómo separar el cartón y el papel, los plásticos, el cristal y los residuos orgánicos, algunos concellos de la comarca se embarcan en nuevas campañas cívicas que buscan concienciar al ciudadano de la necesidad de reciclar también los aceites domésticos. Aunque desde la Consellería de Medio Ambiente reconocen la obligación de los ayuntamientos de prestar este servicio al contribuyente, la realidad es bien distinta cuando el caso se traslada a la realidad diaria.
La política ambiental de los concellos mariñanos es dispar. La edila delegada de Medio Ambiente en el Concello de Foz, Arantxa Incera, espera poner en marcha en breve el servicio de recogida de aceites domésticos. Ya disponen de catorce bidones especiales, pero no los repartirán hasta que tengan los soportes donde irán instalados.
Para acercar el servicio al ciudadano la concejala tiene previsto repartir los recipientes por los edificios públicos, los centros sociales que funcionan en las parroquias y en otros espacios todavía por determinar. Será en estos lugares donde el usuario pueda depositar el aceite usado que ha almacenado en su vivienda. El servicio será gratuito para los usuarios, igual que otros que ya funcionan en este municipio, como el de retirada de enseres viejos o en desuso, que se presta mensualmente.
El reparto de recipientes irá acompañado de una campaña informativa en la que se le explicará al ciudadano cómo debe realizarse el depósito y la selección de este residuo. Todo, con la finalidad, de que el aceite usado no acabe por el tubo del fregadero y, finalmente, en las depuradoras.
Otro ayuntamiento que también se ha preocupado por acabar con este problema ambiental es el de Burela. «Neste momento dispoñemos de recipientes de dous litros e medio que, unha vez cheos, se poden baleirar no punto limpo. Vacíanllos e vólvenos levar para a casa», indica la técnica de medio ambiente, María José Castro. El servicio también es gratis para los vecinos y es el propio Concello el que se encarga de repartir los recipientes entre los usuarios.
Mucha concienciación
Cuando se le pregunta por el éxito del sistema, la especialista no duda: «A xente que ven polo recipiente está moi concienciada. Encargamos 250 e repartíronse entre 100 e 150». Por ahora, en Burela no tienen previsto habilitar otros lugares, fuera del punto limpio, donde depositar los aceites domésticos usados: «Estivémolo estudando, pero ao ser un residuo especial non o cremos convinte».
Horacio Cupeiro, concejal delegado de Medio Ambiente en Ribadeo, espera para la próxima semana la visita de técnicos de la empresa PMA, el gestor de residuos con el también ha negociado Foz. «Púxenme en contacto cos concellos de Santa Comba e o de Foz para coñecer máis detalles dos convenios que manteñen con esta empresa. Nós, en Ribadeo, estamos interesados en prestar este servizo, que será gratis para o usuario e tamén para o Concello», explica Cupeiro, quien avanza que será la propia empresa la que les facilitará los contenedores.
A la espera de la próxima reunión, el edil prefiere no aventurar cómo diseñará el programa de recogida de esta sustancia, que tras ser reciclada se utiliza para fabricar biodiésel. No descarta instalar un punto céntrico y frecuentado para que los ribadenses puedan depositar el aceite de sartenes y freidoras. La alternativa que existe en la actualidad es, como él mismo practica, almacenar el aceite en casa y llevarlo al punto limpio en garrafas de cinco litros: «Hai que acercarlle o servizo ao cidadán».