El Parlamento gallego, con los votos del PSOE y el BNG, rechazó en la noche del martes una iniciativa del PP para que la Cámara instara a la Xunta a asumir las competencias de urbanismo en Viveiro.
En sus intervenciones, los parlamentarios de los distintos partidos mantuvieron el discurso que ya habían hecho público en su comparecencia en la comisión, repasando el proceso urbanístico que se siguió en Viveiro en los veinte años que gobernó César Aja con el PP, y las medidas adoptadas por el gobierno bipartito en los últimos cuatro años, que desembocó en la suspensión de las licencias y la aplicación de una normativa provisional impuesta por la Xunta hasta que no se desarrolle el PXOM.
El parlamentario del PP, José Manuel Balseiro, que defendió la moción, pidió que la Xunta «deixe de facer a vista gorda ante as irregularidades urbanísticas do PSOE e se empece a cumprir a lei», e insistió en que en Viveiro, «se están a permitir actuacións de moi dubidosa legalidade». En la misma línea Balseiro afirmó que «os alcaldes do PSOE, como é o caso do señor Roel, parecen dispoñer de patente de corso para facer o que lle veña en gana e a consellería se llo permite», acusando a la Xunta de «ser avalista dun alcalde que pode acabar inhabilitado».
Manuel Parga, del BNG, aseguró que los incumplimientos de Viveiro «non son tales» añadiendo que «non é de recibo» que la Xunta asuma las competencias urbanísticas de Viveiro.
El socialista Losada Álvarez acusó a Balseiro de «confundir figuras jurídicas» y tildó los planteamientos del PP con respecto a Viveiro de ser «unha gran cortina de fume para tapar o de Barreiros e Cervo».
Sobre Cervo precisamente versó el cruce entre Parga y Balseiro. Mientras el popular reiteró que el Concello de Cervo envió toda la documentación requerida por la Xunta, el nacionalista se reafirmó señalando que «só enviaron unha parte».