Inmobiliarias admiten una ligera caída en la venta de pisos en la costa

A MARIÑA

La momentánea contención del euríbor a un año -al 4,763%- no impide a los agentes del mercado inmobiliario compartir dos ideas: el enfriamiento de la venta de viviendas y la contención de los precios. Las inmobiliarias y los promotores consultados por este diario en los últimos días coinciden en señalar que no ha sido un mal verano para las ventas, pero no comparable en resultados económicos con los registrados en la comarca en los cuatro años anteriores.

Si hace tan sólo dos meses los registradores de la propiedad situaban a Galicia como la cuarta autonomía que registró un mayor parón inmobiliario en el 2006, lo cierto es que la eclosión urbanística que vivió la costa de Lugo en el último lustro está ligada directamente con la venta de segunda vivienda.

Agentes de una constructora mariñana con oficinas en toda la comarca y en la capital de España confiesan que las ventas no han ido mal en los meses de verano. Sin embargo -puntualizan- muchas de las operaciones «se cierran durante este mes y el próximo; sobre todo en octubre».

Segunda residencia

Los agentes consultados destacan que la mayoría de los pisos que se venden son para veraneo, una situación que se mantiene con el paso de los años y que ha situado A Mariña entre las comarcas gallegas con más demanda de segunda residencia.

Quizás por ello, el sector ya enfoca la construcción y el diseño de los hogares atendiendo a esta solicitud. «La segunda residencia concentra la mayoría de las ventas de pisos, que ya se sitúan a precios comparables con los de algunas ciudades pequeñas», indica la responsable de una oficina de Viveiro, quien comparte con el resto de los agentes consultados que las vistas al mar o a la ría son el primer requisito que apuntan los potenciales compradores de un piso para pasar las vacaciones: «Todo el mundo quiere ver el mar, quieren vistas. Después, ya miran la ubicación y los servicios».

En la misma constructora, con sede en Foz, reconocen que «se ha registrado un ligero bajón de ventas con respecto al verano anterior. Las hipotecas suben y la gente tiene miedo». En éste y en el resto de los negocios revelan que siguen siendo los madrileños los visitantes que más compran y los que más información demandan sobre la construcción. Le siguen asturianos y vascos, principalmente.

Contención del gasto

A pesar de la incipiente caída de las ventas, los agentes inmobiliarios advierten de que los precios de la vivienda no bajan, se mantienen e incluso tienden al alza. La contención del precio no impide a los vendedores ofrecer en Viveiro apartamentos de uno o dos dormitorios por 115.000 y 133.000 euros, respectivamente.