Escritor

Juan Eslava Galán

«En la Antigua Roma, hasta el concejal de barrio tenía que demostrar su valía. Hoy cualquier analfabeto acaba en el Congreso»

Roma alcanzó un poder sin parangón y fue superpotencia dominante durante más de un milenio. Ahora que Occidente camina hacia el declive, muchas voces reclaman una mirada nostálgica hacia aquel esplendor romano. Hablamos de ello con el escritor Juan Eslava Galán, que acaba de revisar esa civilización por completo en 'Historia de Roma contada para escépticos', su nuevo libro.

Fernando Goitia | Fotografía: Daniel Méndez

Viernes, 8 de noviembre 2024, 13:49

Juan Eslava Galán se ha empeñado en ayudarnos a entender la complejidad del mundo. Con su extensa colección de novelas y ensayos, en especial la saga de periodos históricos contados 'para escépticos', nos ha guiado por los episodios claves del pasado. Con Historia de Roma contada para escépticos (Planeta) nos ofrece ahora una guía de viaje por sus 1229 años, desde la fundación por Rómulo y Remo hasta su caída. Con humor, profundidad y fluidez, el escritor jienense de 76 años habla con XLSemanal sobre la herencia de una civilización grabada a sangre y fuego en el ADN de Occidente y con la que, con frecuencia, buscamos compararnos. Aunque, advierte, no siempre con fortuna.

Newsletter

XLSemanal. Elon Musk dijo durante la campaña electoral que EE.UU. necesitaba un líder como Sila, en clara referencia a Donald Trump. ¿Le parece certera ... esta analogía?

Contenido exclusivo para suscriptores
La Voz
Suscríbete
para seguir leyendo
Lee sin límites toda la información, recibe newsletters exclusivas, accede a descuentos en las mejores marcas y muchas más ventajas

Sobre la firma

Fernando Goitia | Fotografía: Daniel Méndez

Más de xl semanal

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy «En la Antigua Roma, hasta el concejal de barrio tenía que demostrar su valía. Hoy cualquier analfabeto acaba en el Congreso»

«En la Antigua Roma, hasta el concejal de barrio tenía que demostrar su valía. Hoy cualquier analfabeto acaba en el Congreso»