Sin los protagonistas de este reportaje, no habría cine de acción. Se juegan la vida en cada secuencia y, aunque los veamos constantemente en la pantalla, nadie los reconoce. Te presentamos a los verdaderos héroes de Hollywood: los especialistas.
Por Matt Rudd | Fotografía: Steve Schofield
Martes, 31 de octubre 2023, 16:32
Nunca has oído hablar de David Leitch, pero seguro que lo has visto... o has visto sus espaldas. Cada vez que a Brad Pitt le sueltan un puñetazo en El club de la lucha, quien recibe el golpe no es Pitt. Es David Leitch. Cuando Neo arroja al agente Smith contra las paredes en Matrix, su víctima no es el agente Smith, sino David Leitch. Y cuando Matt Damon está en Tánger y salta desde un tejado para detener al asesino que va a matar a la chica en El ultimátum de Bourne, el que entra por la ventana haciendo añicos los cristales no es Matt Damon. Es David Leitch.
Leitch ha trabajado como doble de Pitt en varias ocasiones, pero, lejos de cobrar las estratosféricas cifras de la estrella, su sueldo está establecido ... por convenio en un mínimo de 629 euros por día. «Es parte del trabajo –dice Leitch–. No sacamos 20 millones por película, pero sí que nos pagan muy bien». Pese a su pragmatismo, alguna vez se ha sentido irritado en un rodaje.
«Rodando Señor y señora Smith, estábamos haciendo una secuencia de alpinismo. Brad se subió a una plataforma pegada a la pared rocosa, le hicieron varios planos de su rostro con expresión cansada y lo mandaron a descansar. Filmaron entonces un plano general en el que su cuerda se rompía y después me rodaron a mí, cayendo por paredes rocosas a 15 metros de altura durante el resto del día. Primero caía por una pared. '¡Corten!'. Luego por otra pared. '¡Corten!'. Esa vez sí que me mosqueé un poco. ¡Y la secuencia ni siquiera apareció en la película!»
Jackson Spidell
Doble de Chris Evans y Ryan Reinolds
Hoy, Leitch es uno de los principales directores de secuencias de acción en Hollywood. Cuenta con varias películas como Deadpool 2 o Fast & Furious: Hobbs & Shaw bajo su dirección. Incluso ha llegado a dirigir a Brad Pitt en la película de éxito Bullet Train. También es el cofundador de 87eleven, un colectivo de especialistas que –según aseguran los conocedores– es el sindicato del ramo «más cabrón» de la ciudad.
Hay quien empieza el día con un café y las noticias. En 87eleven prefieren las proteínas, un vaso lleno de aceite de oliva y algo de jiu-jitsu. Entre ellos, Cale Schultz, un tipo de más de 100 kilos que recuerda a un Matthew McConaughey muy barbudo y que ha pasado el fin de semana encaramándose a árboles gigantescos en un remoto paraje californiano. «Es una buena forma de entrenarse para el trabajo con cables y arneses», comenta.
Cerca de Cale, Jackson Spidell –cinturón negro de kárate, antiguo miembro del equipo olímpico de gimnasia y doble de Chuck Norris en Los mercenarios II, de Chris Evans en Capitán America: Civil War o de Ryan Reinolds en Dead Pool 2– ensaya con un sparring una pelea con puñetazos. Suelta un golpe trazando un largo arco con el brazo. Su oponente se gira y se echa hacia atrás en el instante preciso para fingir el contacto. Más tarde, el departamento de efectos incluye el sonido de arrojar un pavo al horno contra el suelo. Fácil.
O quizá no tanto. Algunos actores pierden el control y pegan puñetazos de verdad al doble de turno. «En casos así, te toca fastidiarte y aguantar el chaparrón hasta que oyes '¡corten!'», explica Spidell (en la foto de apertura de este reportaje). También hay directores que exigen puñetazos de verdad en los planos cortos y caídas que no se pueden simular –por unas escaleras o contra una pared–, en las que se debe reprimir el impulso instintivo de protegerte del impacto. Si la cosa parece falsa, sonará un inevitable: «¡Corten! Repetimos la toma». Y el presupuesto no siempre llega para usar suelos acolchados. «Así que lo normal es caer sobre hormigón», revela el especialista.
Spidell también ha doblado a Keanu Reeves en John Wick. En el rodaje hubo peleas, hormigón en cantidad y una caída desde un séptimo piso a un suelo de madera. «Es lo que llamamos un triplete –explica–. Le damos a una palanca, la cuerda se suelta y me precipito al vacío, aterrizando de espaldas contra el suelo. Llevas el cuerpo acolchado, pero el impacto se nota... ¡y de qué manera! Eso sí, la expresión de dolor que pones es de lo más convincente», ironiza.
Una de las herramientas más utilizadas por los dobles es el trinquete, un sistema de poleas que tira de un cable de acero en una dirección precisa y que se activa por un estallido de aire comprimido. Con este, Jared –aparejador de películas como John Wick– ha hecho saltar por los aires a especialistas en algunas de las principales películas de acción de Hollywood. Una vez, recuerda, se disparó antes de lo previsto con un actor al que estaban maquillando. El hombre salió volando cuando le estaban aplicando el lápiz de labios. «Es equiparable a vivir un accidente de automóvil cuando los airbags se disparan», cuenta, como si sufrir un accidente de coche fuera de lo más normal. Para ellos lo es, claro.
Los golpes, a veces, no son la única secuela. Ralf Koch dobla en edad a Josh Hutcherson, estrella masculina y juvenil de Los juegos del hambre, y le tocó lucir las mismas mechas rubias del actor. «Este no era mi pelo –subraya–. Acababa de doblar a Josh y no me dio tiempo de arreglármelo». Así que, además de llevarse todos los mamporros para que alguien que podría ser su hijo quede bien en la pantalla, se vio obligado a lucir durante meses un peinado ridículo.
Para colmo de males, los especialistas han de lidiar con el intrusismo de ciertos ídolos del celuloide empeñados en hacer el trabajo que no les corresponde. «El problema es que a nosotros se nos puede sustituir, pero a ellos no. Ya se vio en Iron Man 3 –señala Koch–. Robert Downey Jr. insistió en hacer él lo del trinquete. Se emperró. Pues se rompió el tobillo y paralizó la producción dos meses».
Koch era campeón de gimnasia antes de hacerse especialista. Lleva cerca de 30 años. Sus últimas actuaciones como doble han sido en películas como Black Panther: Wakanda Forever y El menú. Una vez le tocó correr hacia una furgoneta que daba marcha atrás en El señor y la señora Smith. «La primera toma salió fatal –recuerda–. Y, al hacerla, oí un grito tremendo. Levanté la mirada y allí estaba Angelina Jolie con las manos en la boca diciendo: 'Es un hombre tan bajito… Cómo se atreve'. Me levanté, saludé, repetí la toma y me fui a jugar al cróquet con Brad».
Otra vez el personaje de Hutcherson iba a ser arrollado por un campo de fuerza en Los juegos del hambre. Tenía que volar entre unos árboles hasta estrellarse contra otros dos especialistas. «Al levantarme, vi que el hombro me sobresalía. Alguien dijo: 'Hay que repetir la toma'. Y eso hicimos»
Heidi Moneymaker, doble de Drew Barrymore en Los ángeles de Charlie o de Scarlett Johansson en Los vengadores o La viuda negra, hace las mismas acrobacias que sus colegas masculinos, pero con traje de noche y stilettos. Para ella, dar una voltereta hacia atrás con tacones de 15 centímetros es el pan nuestro de cada día. «A veces llevas un vestido sin mangas, y el único lugar donde puedes poner un acolchado es la cadera. Así que procuro caer sobre la cadera». Moneymaker no se queja. «Me apasiona lo que hago», afirma.
Algunas estrellas, como Keanu Reeves, son extremadamente educadas con los especialistas. Leitch nunca olvidará el rodaje de la secuencia de Matrix en la que Neo combate contra decenas de replicantes. «Hicimos 40 o 50 tomas de cada plano en una semana. Era una secuencia muy compleja, pero Keanu se disculpaba por las repeticiones y decía que la culpa era toda suya. Éramos 12 especialistas y no hacíamos más que caer y rodar por el suelo. Ante la acumulación de ajustes tarifarios, después de siete días, no había dinero para pagarnos. Así que Keanu apareció con una Harley-Davidson para cada uno».
A Ky Furneaux nunca le han regalado una Harley. Casi todos los actores, dice, tratan a sus dobles con respeto, pero no todos. «Cierta actriz tuvo una vez un problema con mis pechos –rememora–. No hizo que me despidieran, pero no me podía ver. El coordinador me dijo: 'Cuando ella esté aquí, tú te vas'. No sé qué le pasó, tenía unas tetas iguales que las mías y le hice un doblaje estupendo»
A Furneaux, ganadora de un Taurus –los Óscar del ramo– por una triple voltereta en una escena de lucha con un monstruo en Thor, le molesta especialmente cuando las estrellas no reconocen que usan especialistas. También ha sido doble en series de televisión como Hijos de la anarquía o Blindspot.
Como los demás especialistas, Furneaux sufrió lesiones de todo tipo: muñecas rotas, un hombro dislocado en la primera toma, un hombro fracturado en la segunda… Después de 16 años trabajando como especialista, dejó su profesión.
Furneaux, como muchos colegas, ya tenía su propio plan de escape: escribir libros y protagonizar espectáculos de supervivencia extrema. Y así fue. Publicó Sobrevivir. La guía que incluye todo para mantenerse con vida en condiciones extremas tras participar en el programa Naked and Afraid de Discovery Channel. Es lo que un especialista puede entender por «algo más acomodado».
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