El cocido de este 23-F, en Lalín
Vigo
08 Feb 2008. Actualizado a las 11:41 h.
Para confirmar la regla no escrita que dice que los amigos de Laxeiro tienen la encomienda de reunirse cada 23 de febrero en el Puesto Piloto en torno a un cocido. La norma en cuestión rige desde hace más de dos décadas. La implantó un buen día el propio pintor para celebrar su cumpleaños y, tras su muerte, los habituales de la cita decidieron mantenerla. Es una de tantas maneras de hacer que siga vivo el recuerdo del amigo.
Por razones bien comprensibles, este 23-F, sin que sirva de precedente, toca hacer paréntesis. Se cumple el centenario del nacimiento de Laxeiro. Con tal motivo, su Lalín natal se convertirá en el epicentro del universo laxeiriano. Y, claro, hasta allí peregrinarán también sus incondicionales vigueses. Lo que ya anticipan éstos es que no perdonarán el cocido. Comprensible.
La entrega del galardón se ha convertido en otra de las tradiciones del 23-F en el Puesto Piloto. Lo que ocurre es que este año, en lugar de ser el alcalde/alcaldesa de Vigo el encargado de entregarlo en su calidad de presidente de la Fundación, será César Antonio Molina el que reciba la encomienda.
Respecto al nombre del premiado, la Fundación guarda silencio. «Tiempo al tiempo», vino a decirme ayer Javier Buján, el gerente. No obstante, estaría por apostar que el premiado en cuestión es un poeta de esos que llaman minoritarios (de culto), y al que Francisco Umbral calificó de «bohemio de los sesenta». Hombre de físico frágil y de voz apagada, es un recitador inimitable. Sí, han acertado, nació en Burela en los años 30. Faltan pocos días para saber si tengo futuro como apostadora o no.
Uno de los fijos en la lista del cocido anual, Bieito Ledo, ha querido también rendir su particular homenaje a Laxeiro en el centenario. En este caso editando en su casa de Ir Indo una biografía del pintor, que firma Celia Ameneiro. Será dentro de la serie Galegos na historia.
Con tal motivo, la editorial ha buceado en mil y una fuentes, sobre todo en busca de material gráfico inédito. Entre las muchas puertas a las que ha llamado Bieito, no olvidó la de Sira. En su casa, el Roucos (calle Llorente), comió cada día el artista durante mucho tiempo a la hora de la merienda. Nunca llegaba antes de las cuatro de la tarde. Era cuando empezaba a acuciarle el hambre después de haber desayunado a las doce, como era su costumbre. Y siempre en el Goya, la desaparecida cafetería en la que tenía esquina fija también para las horas nocturnas. Cuando el Goya cerraba, pasadas las dos de la madrugada, aún se enfrentaba a los lienzos en su estudio, donde más de un día le pilló el alba con los pinceles en la mano.
Quién sabe si alguna de aquellas obras de la madrugada no formará parte de la exposición que, también a propósito de su centenario, se inaugura esta tarde en la Casa das Artes: Laxeiro, debuxos inéditos VI. Anatomías. Quién sabe.
Ya conté que la discoteca volvía a abrir las puertas. Y las abrió. El programa montado para la ocasión no defraudó. Me cuenta una infiltrada que no faltó un clavel, y que los asistentes descubrieron una discoteca que en nada se parece a la que cerró en su día en el mismo lugar.
Este sábado, el siguiente, el otro... y hasta que el cuerpo aguante, la picadura (esa que dicen que no tiene cura) volverá a repetirse a partir de la una de la madrugada. Eso sí, que nadie espere ya mimos con mensajes de bienvenida sin palabras, o números de acrobacia con aros y telas gigantes, o las gogós de Tauros, o la fantasía de bienvenida que exhibió todo el personal de la sala, o... Pero todo lo demás, es decir, la música, las luces, la decoración... Eso ya es fijo. Pues lo dicho, mañana, más.
Un año más, la comparsa volvió a demostrar que no tiene rival. Trabajan durante todo el año para sorprender al público durante los pocos días que dura el Carnaval. Y lo consiguen. Todavía no han cerrado el programa carnavalero, así es que si no quieren perderse su espectáculo, aún están a tiempo. Eso sí, tendrán que desplazarse a Salvaterra (mañana, a las 18.30) o a Bueu (el domingo a las 17.30).
Lo estrenan esta tarde (Bajada a la estación). Carmen Rodal, su presidenta, no oculta su satisfacción. Dice que ahora podrán trabajar mejor en favor de un colectivo con muchos problemas.