Los conselleiros prefieren las Rías Baixas para un asueto del que no disfrutarán los de Medio Rural, Cultura y Mar
28 Jul 2010. Actualizado a las 02:36 h.
La crisis deja este verano sin vacaciones a miles de familias gallegas, castigadas por el paro con más reposo del que quisieran o abocadas por las restricciones salariales a cambiar la semana en la playa de postal por el fresco de la aldea. Estas estrecheces no le pasan desapercibidas al político, que busca en la economía de su descanso un guiño solidario hacia los electores en tiempos difíciles. En la agenda de Feijoo están previstas siete jornadas seguidas sin actividad institucional, del 22 al 28 de agosto.
El presidente de la Xunta mantendrá el ritmo normal de actos hasta el 13 de agosto, cuando sus compromisos empezarán a decaer hasta llegar a los días de descanso. Su plan será similar al del verano pasado. Bueu es el destino predilecto de Feijoo, que gusta de frecuentar los arenales de Lapamán y Beluso. Hace un año, el jefe del Ejecutivo compaginó las playas de O Morrazo con una escapada a la localidad riojana de Haro. Este verano dispondrá de menos tiempo.