La Voz de Galicia

La olvidada Vía de la Plata

Santiago

Patio de vecinos Una familia de Alicante critica las señalizaciones de este itinerario y la praza do Obradoiro sirve de escenario para un documental sobre La Rioja y Galicia

14 Aug 2003. Actualizado a las 07:00 h.

El Camino de la Plata, que entra en Galicia por A Gudiña, es el menos utilizado por los peregrinos. Un grupo de hermanos y familiares de Crevillente (Alicante), lo han hecho desde Puebla de Sanabria y se han encontrado con muchas dificultades, como tener que pasar por algunos caminos que estaban completamente encharcados, algunos tramos que estaban mal señalizados o continuar el recorrido atravesando fincas particulares. Juan M. Candela y Mari Carmen Murcia, miembros de la expedición, comentan además que en la subida al Puerto de Candas esperaban encontrar una fuente en la cima, tal como aparecía en los mapas que llevaban, pero según los lugareños de la comarca la fuente lleva tres años sin suministrar agua. La Rioja y Galicia Fernando Landaluce está dirigiendo un documental promocional sobre los nexos de unión entre la cultura, el arte y las costumbres gastronómicas de Galicia y La Rioja. El documental se rodará en 35 milímetros y será presentado en el Museo de la Fundación Dinastía Vivanco, que cuenta con una de las mejores bodegas de la comunidad riojana. Además, se incluirán imágenes sobre la creación de una escultura en roca de serpentina de Cándido Pazos, sobre la tradición del mundo del vino de La Rioja y los viñedos de la Ribeira Sacra. La película, que ha tomado planos de la catedral y del Hostal de los Reis Católicos, pretende además hacer una relación de obras de arte del Camino. Haciendo amistades Estos dos amigos iniciaron su camino por separado y se conocieron en Carrión de los Condes. Alberto Moreno viene de Rubí (Barcelona) y comenzó en León; y Miguel A. Camino inició su travesía en su Logroño natal. Durante el trayecto que han hecho juntos vivieron experiencias inolvidables, como cuando se encontraron con un flautista en Santa Irene que venía caminando y tocando a la vez canciones medievales, o la llegada al lavadero de Lavacolla, en donde al meter sus pies en el agua se les curaron todas las ampollas.


Comentar