Tecnología al servicio de Dios
Santiago
CAMILO FRIOL REPORTAJE La Catedral de Santiago incorpora nuevos materiales a sus mil años de historia
25 Aug 2001. Actualizado a las 07:00 h.
entro del templo compostelano se crea un ambiente que puede llevarnos a los tiempos en los que el latín culto se hablaba dentro del templo y el vulgar fuera. De repente se cruza delante nuestra un peregrino. Sandalias de cuero gastado, un palo de madera de avellano. Pero si subimos la vista se nos deshace el hechizo, un pantalón de poliéster, un macuto sintético impermeable y una cámara de vídeo digital último modelo. Pero no sólo los turistas portan nuevas tecnologías. A poco que nos demos una vuelta por la Catedral encontraremos vestigios de la civilización del siglo XXI. Por ejemplo, un sofisticado sistema de seguridad. El Año Santo del 99 traía a diversos edificios compostelanos obras de arte de gran valor como pinturas de Goya, Picasso o Velázquez. ¡Como si la Catedral no tuviera por sí sola suficiente valor como para no protegerla! Total, que la empresa Garaysa, con sede en Malpica, trabajó durante un mes en la seo santiaguesa para dotarla de circuitos cerrados de televisión y de alarmas de intrusión en todas sus puertas. Pero no fue todo. Nada más pasar el Pórtico de la Gloria nos encontramos a mano izquierda una especie de cabinas telefónicas. La conversación se convierte en un monólogo en el idioma que hayamos elegido. Nos descubre la historia y los rincones de la Catedral, previo pago, naturalmente. Unos metros más adelante, pantallas de plasma que esquivan las columnas y nos retransmiten la eucaristía. Cámaras web para ver al Apóstol desde las antípodas del mundo y sistemas de ventilación, que vienen a sustituir al botafumeiro en su primitiva función. Todo para un «enriquecemento do templo», según el director del Museo de la Catedral, Alejandro Barral. Ayer estuvo presente en la presentación de la nueva vidriera que lucirá la capilla del Salvador. Una novedad mundial elaborada con fibra óptica para la capilla fundacional del templo. De momento es sólo una copia en pequeño, muy parecida a los collages que se hacían en el colegio, pero presumiblemente en febrero la auténtica ocupará su lugar en un ventanal de más de un metro de ancho por dos de alto que da a la Quintana. La idea y el dinero necesario -unos dos millones y medio de pesetas- es de la Asociación de Amigos de Santiago en Francia; el diseño, del arquitecto Gino de Valerio; y la realización, del maestro Emmanuel Barrois. Un proyecto muy galo que fue presentado el día de la festividad de San Luis, patrón de Francia. Con ésta son ya tres las vidrieras que se colocan en la Catedral. No será la última. «Unha ventá sin vidrieira é coma un home sen dentes», compara Barral. Acabó la presentación de la maqueta justo cuando el micrófono iniciaba su trabajo con los ensayos de los cantos para la misa de las doce. El rayo láser de un guía apunta a un capitel que está explicando a un grupo de jubilados ingleses y el móvil de un turista que no vió o no hizo caso a los carteles de la entrada, suena. Son milagros de la tecnología.